Elecciones Bolivia: ¿Fin del socialismo?
- nacionesenruinas
- 21 ago 2025
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 19 oct 2025
Bolivia llegó a sus últimas elecciones sumida en una profunda crisis económica: una inflación cercana al 25%, escasez de combustibles y falta de dólares, que ponían en jaque las importaciones básicas. A esto se sumó una guerra política previa: el Tribunal Constitucional Plurinacional dictaminó en mayo de 2025 que no se puede extender la reelección presidencial —sea de forma continua o interrumpida— dejando fuera de juego a figuras como el expresidente Evo Morales.
Morales, proscrito por la justicia boliviana y con orden de captura vigente; el cual se encuentra atrincherado en el Trópico de Cochabamba; tras el fallo promovió el voto nulo como forma de protesta ante las candidaturas que consideraba una traición al proyecto masista.
El pueblo de Bolivia sufre hoy día una de sus peores crisis: la población se informa mediante grupos en redes sociales sobre el reabastecimiento de combustible, se preocupa por cómo estirar al máximo sus ingresos cada vez menores y cómo conseguir algunos productos básicos que escasean. A continuación, un breve análisis de los resultados electorales de la primera vuelta boliviana:
Resultados de la primera vuelta
El balotaje, el primero desde el regreso a la democracia en 1982, se confirmó cuando ningún aspirante alcanzó el 50% o el 40% con una ventaja de 10 puntos respecto al segundo más votado.
De forma inesperada, el centrista Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), emergió como el ganador de la primera vuelta con entre el 31% y el 33% de los votos. Lo acompañará en la segunda ronda el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, del ala más conservadora de la derecha, quien obtuvo entre el 26% y el 27% del electorado.
Colapso del Movimiento al Socialismo
El Movimiento al Socialismo (MAS), partido que dominó la política boliviana durante casi 20 años bajo figuras como Evo Morales y Luis Arce, sufrió una pérdida catastrófica: su candidato oficial, Eduardo del Castillo, apenas alcanzó un 3% de los votos. Además, Andrónico Rodríguez, senador y figura emergente cercana al MAS, solo obtuvo alrededor del 8%, evidenciando una profunda fractura en la izquierda.
Se registró, además, una cifra histórica de votos nulos —promovida por Morales como forma de protesta— que alcanzaron alrededor del 19%, muy por encima del promedio histórico, cercano al 5%.
La grieta en el partido se hizo evidente en 2023, cuando Morales anunció que volvería a presentarse a las elecciones presidenciales. Sin embargo, Arce –candidato que Morales apoyó en el pasado para las elecciones de 2020– consiguió arrebatarle la dirección legal del partido por medio de la justicia, iniciando una guerra interna que se ha trasladado en los votantes.
Morales, por su parte, afirmó que si su nombre no aparecía en las papeletas electorales, no habría un verdadero representante del pueblo boliviano en los comicios, evidenciando la total ruptura con los otros candidatos de su propio partido, pese al apoyo a la candidatura de Castillo.
¿Quién es Rodrigo Paz Pereira?
Rodrigo Paz, de 57 años, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, era hasta hace pocos meses un candidato a la presidencia inesperado. Con formación como economista y experiencia política como concejal, alcalde de Tarija y senador por el partido Comunidad Ciudadana desde 2020, se lanzó con un discurso de “capitalismo popular”, enfocado en la lucha contra la corrupción, el fin del “Estado tranca” (la burocracia) y una gestión eficiente.
Su fórmula vicepresidencial fue reforzada por Edmand Lara, ex-policía convertido en estrella de Tik Tok, que se ganó el apoyo de sectores urbanos y jóvenes por su lenguaje directo y su lucha contra la corrupción policial. En consecuencia, Paz rompió las encuestas previas, las cuales mostraban un empate técnico entre Quiroga y Medina, ambos candidatos conservadores tradicionales, pasando de ser el quinto en las encuestas al ganador de las elecciones.
Lara representa a un ciudadano de a pie, con una vida común, el cual, defiende su honor, valores y tradiciones, enfrentándose al poder estatal. La elección de Edmand como posible vicepresidente de un gobierno presidido por Rodrigo Paz, es un acierto ante una población que precisa de pragmatismo y discursos directos “antipolíticos”. Mediante esta fórmula, el partido ha logrado arrebatar votantes al MAS, los cuales no querían seguir votando al partido, pero tampoco votar a la derecha tradicional boliviana.
Rodrigo Paz presenta una ruptura ante la política tradicional de las últimas décadas: massismo vs antimasismo. Su discurso abarca la renovación e integración nacional, el apoyo a la religión y el capitalismo popular. Se presenta como un político nuevo ante una situación de crisis representativa, marcada por liderazgos débiles. Asimismo, carga duramente contra el partido MAS por sus políticas demasiado estatistas y contra Quiroga, en quien ve un neoliberalismo elitista, presentando una tercera vía: el capitalismo para todos.
La propuesta de Quiroga: derecha liberal
Jorge Quiroga, quien ya fue presidente —2001-2002—, se alinea con la derecha conservadora y neoliberal. Su alianza electoral, llamada Libre, se formó en abril de 2025 tras escindirse del bloque opositor “Unidad”. Quiroga promete liberalización económica y un fuerte combate contra el estatismo, posicionándose como la oposición más clara al proyecto socialista.
Quiroga fue vicepresidente de Hugo Banzer y ejerció como presidente. Así, fue la mano derecha de un jefe de Estado militar que logró hacerse con la presidencia más adelante mediante comicios. Tuto pertenece a un ala dura y antimasista, habiendo defendido grandes reformas y recortes sociales con el objetivo de obtener el beneplácito de instituciones internacionales como el FMI, en línea general con las acciones llevadas a cabo por el Presidente Javier Milei en Argentina. En consecuencia, ha logrado que las alas conservadoras o más opositoras lo vean como mejor candidato que a Paz.
Si bien las encuestas lo presentan en la segunda vuelta como un candidato fuerte, pueden ocurrir nuevas sorpresas. No obstante, en el peor de los casos, mantendrá una oposición fuerte, con un congreso y senado favorables.
Reacciones
Fin del ciclo izquierdista: El resultado marca el fin de casi dos décadas de predominio de la izquierda en Bolivia, un giro notable hacia el centro y la derecha.
Colapso del MAS: El desplome del MAS se explica por la crisis económica, los escándalos de corrupción y el desgaste acumulado más allá del carisma y las tendencias autoritarias de Evo Morales.
Pinchazo de Samuel Doria Medina: Su derrota se enmarca en los efectos de la guerra política y la fractura, cobrándole el respaldo de apoyos. Asimismo, su imagen demasiado moderada hacia la izquierda no ha calado, haciendo eco la frase; “Nada que sea tibio puede ser bueno. Ni la cerveza ni el café ni Samuel”.
Regionalidad política: El fenómeno se inscribe en una ola regional del socialismo, como sucedió en Argentina con Milei o en Ecuador con Noboa. Lo cual se puede ver reflejado en el voto boliviano en el exterior.
Influencia de Morales limitada: Aunque Morales impulsó un voto nulo masivo, luego reconoció la derrota e incluso calificó los resultados como un “voto castigo a la traición”, sugiriendo que no ejerció la influencia esperada.
Mapa electoral: cifras clave
Candidato | Partido/Alianza | Porcentaje aproximado |
Rodrigo Paz Pereira | PDC (centro) | 31-33% |
Jorge “Tuto” Quiroga | Libre (derecha) | 26-27% |
Samuel Doria Medina | Unidad (centro-izquierda) | 20% |
Andrónico Rodríguez | Izquierda disidente | 8% |
Eduardo del Castillo | MAS (izquierda) | 3% |
Votos nulos | Influencia de Evo Morales | 19% |


Rumbo al balotaje: 19 de octubre de 2025
La segunda vuelta está programada para el 19 de octubre de 2025, casi dos meses después del primer sufragio. Ese enfrentamiento entre Paz y Quiroga definirá si Bolivia inicia una etapa de reformas moderadas con una economía de mercado más controlada o si opta por un giro más duro hacia políticas neoliberales. Mientras tanto, el MAS queda más reducido que nunca, como un actor marginal.
Bajo el gobierno de Morales, Bolivia mantuvo un crecimiento sostenido, disminuyó la pobreza y aumentaron las exportaciones a medida que se logró rebajar la deuda externa. Sin embargo, todo ello cambió hace tiempo, cuando los recursos naturales y la materia prima decayeron como principal producto de exportación en favor de otros competidores.
Conclusión
Las elecciones bolivianas de 2025 representan un punto de inflexión histórico. Tras veinte años de predominio ultra-izquierdista de políticas redistributivas y estatistas encabezado por Evo Morales, la sociedad votó mayoritariamente por alternativas centristas y conservadoras. Rodrigo Paz encarna una figura moderada, ajena a los extremos, mientras que Quiroga representa el ala más radical contra la izquierda. La sorpresiva magnitud del voto nulo, impulsado por Morales, expone no solo una fragmentación del MAS, sino también una ciudadanía que, en su mayoría, reclama un nuevo modelo político. El balotaje del 19 de octubre definirá el rumbo: ¿una Bolivia centrista abierta al consenso o una derecha más liberal con reformas más abruptas?







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