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Elecciones Escocia y Gales: reconfiguración del sistema político británico, auge del nacionalismo y crisis del laborismo en un ciclo electoral histórico

  • Foto del escritor: Jordi Pascual Pérez
    Jordi Pascual Pérez
  • hace 3 días
  • 14 Min. de lectura

Artículo escrito por: José Manuel Jiménez Vidal y Jordi Pascual Pérez.


Introducción: un ciclo electoral de alcance histórico

El 7 de mayo de 2026, más de 30 millones de ciudadanos a lo largo de Gran Bretaña acudieron a las urnas en un proceso electoral sin precedentes recientes. En la misma jornada se celebraron elecciones al Parlamento Escocés (Holyrood), elecciones al Senedd galés (Parlamento de Gales) y comicios locales en Inglaterra. Se trata, según amplios sectores de la prensa y la academia política, de la mayor prueba electoral para el gobierno laborista de Keir Starmer desde su llegada al poder en las elecciones generales de julio de 2024.


Ambos procesos —el escocés y el galés— comparten un denominador común: la profunda erosión de las fuerzas políticas tradicionales y el avance de nuevos actores. En Escocia, el Partido Nacional Escocés (SNP) afronta su quinto mandato consecutivo en un contexto de gobierno en minoría, fragmentación del voto y el espectacular ascenso de Reform UK, la formación de Nigel Farage. En Gales, la elección supone una doble ruptura histórica: la primera elección bajo un sistema de representación proporcional plena, y la posible pérdida del primer puesto de Welsh Labour, hegemónico desde los albores de la democracia galesa moderna.


El presente análisis examina, en perspectiva comparada, el contexto político-social que enmarca estos comicios, los sistemas de votación vigentes, los principales candidatos y partidos en liza, y los escenarios que se dibujan de cara a la formación de gobierno en Edimburgo y Cardiff.


Contexto político-social: Escocia

Escocia lleva a las urnas una sociedad marcada por la fatiga institucional y la complejidad política acumulada en la última legislatura. Tras la dimisión de Nicola Sturgeon en febrero de 2023, después de casi una década como primera ministra, el SNP atravesó una grave crisis interna: la breve y turbulenta gestión de Humza Yousaf —quien dimitió en abril de 2024 tras perder una moción de confianza— abrió paso al regreso de John Swinney, veterano político que lideró el partido en los años 2000 y que fue elegido sin oposición interna como primer ministro en mayo de 2024.


Swinney asume el liderazgo de un gobierno en minoría, sin el apoyo formal de los Verdes escoceses —con quienes el SNP rompió su acuerdo de colaboración de legislatura— y con el mandato explícito de estabilizar al partido de cara a las elecciones de 2026. Su estrategia ha pivotado sobre la reivindicación de la independencia como eje vertebrador, prometiendo un nuevo referéndum en caso de revalidar la mayoría parlamentaria, si bien la vía legal permanece bloqueada tras el fallo del Tribunal Supremo del Reino Unido en noviembre de 2022, que declaró que el Parlamento escocés carece de competencias para convocarlo unilateralmente.


En el plano socioeconómico, el contexto es sombrío. Según datos de Oxfam Scotland, la desigualdad de ingresos ha alcanzado en 2025 su nivel más alto desde 1994, con una de cada diez personas en situación de 'pobreza profunda', definida como ingresos un 40% por debajo de la mediana. Las políticas de austeridad aplicadas tanto en Westminster como en Holyrood, junto con el deterioro de los servicios públicos —especialmente el sistema sanitario, NHS Scotland—, han generado un creciente descontento que beneficia a los partidos de protesta.


El factor laborista y el auge de Reform UK

La situación del Partido Laborista Escocés ha vivido un giro dramático. Tras las elecciones generales de julio de 2024, en las que el Labour de Keir Starmer obtuvo una victoria arrolladora a nivel del Reino Unido, los laboristas escoceses recuperaron momentáneamente la condición de mayor partido de Escocia en términos de escaños en Westminster. Sin embargo, la impopularidad creciente de Starmer —agravada por escándalos como el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Washington, vinculado a polémicas sobre sus conexiones con Jeffrey Epstein— y la percepción de una agenda económica poco diferenciada del conservadurismo, han precipitado un desplome en las encuestas. En febrero de 2026, el propio líder laborista escocés, Anas Sarwar, exigió públicamente la dimisión de Starmer, en un episodio sin precedentes que sacudió a la formación a menos de tres meses de los comicios.


Paradójicamente, este vacío político ha beneficiado a Reform UK, que de no tener representación alguna en Holyrood en 2021, aspira ahora a convertirse en la segunda o tercera fuerza parlamentaria. El partido, liderado a nivel nacional por Nigel Farage, ha canalizado el descontento de la derecha unionista y de una parte de la clase trabajadora desencantada, combinando un discurso antiestablishment con posiciones duras en materia migratoria, energética e identitaria. Paralelamente, el Partido Verde escocés ha experimentado un crecimiento notable entre votantes jóvenes y arrendatarios urbanos, complicando aún más el escenario de posibles coaliciones.


Sistema electoral: Parlamento Escocés (Holyrood)

El Parlamento Escocés se elige mediante el Sistema de Miembros Adicionales (AMS, por sus siglas en inglés), un sistema mixto de representación proporcional establecido en la Scotland Act de 1998 y ratificado por la Scottish Elections (Reform) Act de 2020. El Parlamento cuenta con 129 escaños distribuidos de la siguiente forma:

Componente
Escaños
Método de elección

Circunscripciones uninominales

73

Mayoría simple (first-past-the-post)

Regiones plurinominales (8 regiones)

56

Lista proporcional (método D'Hondt)

Total

129

Sistema mixto compensatorio (AMS)

 

El sistema AMS concede a cada votante dos papeletas: una para el candidato de circunscripción y otra para la lista regional de partido. Los escaños de lista se distribuyen de forma compensatoria para corregir las distorsiones del sistema mayoritario. En la práctica, esto favorece a los partidos medianos en la asignación de escaños regionales, si bien el SNP históricamente ha logrado abrumadoras mayorías en las circunscripciones mediante voto concentrado. La mayoría absoluta en Holyrood requiere 65 escaños.


Las elecciones de 2026 son las séptimas desde la creación del Parlamento devuelto en 1999. El recuento comienza el 8 de mayo a las 9:00 horas, decisión adoptada por razones de bienestar del personal electoral y para garantizar la exactitud del proceso.


Candidatos y partidos: Escocia

Seis partidos con representación parlamentaria concurren a los comicios. La composición política de Holyrood en la legislatura saliente refleja la fragmentación característica del sistema AMS:


Partido
Líder / Candidato
Posición ideológica
Encuestas (mayo 2026)

SNP

John Swinney (Primer Ministro)

Centro-izquierda, independentista

~36% circunscripción

Reform UK

Nigel Farage (nacional)

Derecha populista, unionista

~18-19%

Labour (Scottish)

Anas Sarwar

Centro-izquierda, unionista

~16-18%

Verdes Escoceses

Gillian Mackay / Ross Greer

Izquierda-verde, pro-independencia

~12-16%

Liberal Demócratas

Alex Cole-Hamilton

Centroderecha liberal, unionista

~11-12%

Conservadores

Russell Findlay

Derecha, unionista

~11%

 

Nótese que la alba Party, fundada por el ex primer ministro Alex Salmond en 2021 como alternativa independentista radical al SNP, anunció en febrero de 2026 su disolución definitiva por razones financieras vinculadas a presuntos fraudes internos. Su ausencia del tablero electoral concentra el voto proindependencia en el SNP y los Verdes.


Las proyecciones de escaños apuntan a que el SNP obtendría entre 55 y 65 escaños, con escenarios que van desde un gobierno en minoría a una mayoría ajustada, dependiendo del comportamiento del voto táctico en favor de la independencia. Reform UK, según el modelo MRP de Survation basado en una muestra de 5.025 residentes, podría obtener entre 17 y 19 escaños de lista, consolidándose como segunda o tercera fuerza.


Contexto político-social: Gales

Gales representa, en la geografía política del Reino Unido, uno de los bastiones históricos más sólidos del Partido Laborista: el Labour ha liderado el voto galés en todas las elecciones generales desde 1922 y ha encabezado todos los gobiernos del Senedd desde su creación en 1999. La elección de 2026 podría romper esta hegemonía por primera vez en la historia de la democracia devuelta galesa.


La primera ministra galesa, Eluned Morgan —quien sucedió a Mark Drakeford en 2023—, afronta una campaña en condiciones adversas: impopularidad del gobierno laborista en Westminster, percepción de deterioro de los servicios públicos y una pérdida de identidad programática frente a un electorado que se ha desplazado tanto hacia la izquierda nacionalista (Plaid Cymru) como hacia la derecha populista (Reform UK). Las encuestas previas a la jornada electoral la sitúan en un escenario de derrota histórica: Labour podría caer hasta el 12-14% del voto, su peor resultado desde los inicios del siglo XX, e incluso su propia candidatura de lista en Ceredigion Penfro —donde encabeza la lista— se da como incierta.


Plaid Cymru y el giro del voto galés

El principal beneficiario del declive laborista es Plaid Cymru (El Partido de Gales), la formación independentista de centroizquierda liderada por Rhun ap Iorwerth. En este ciclo electoral, Plaid ha capitalizado el descontento con los dos grandes partidos de Westminster —Labour y Conservadores— y se presenta como la fuerza capaz de defender los intereses específicos de Gales frente a un Parlamento y un ejecutivo central percibidos como distantes. Las encuestas del MRP final de YouGov para ITV Cymru Wales, basadas en más de 4.600 entrevistas realizadas entre el 25 de abril y el 4 de mayo de 2026, proyectan 43 escaños para Plaid Cymru, apenas seis por debajo de la mayoría absoluta de 49 en el Senedd ampliado de 96 miembros.


Reform UK, por su parte, ha irrumpido con fuerza en el espacio político galés, canalizando un voto de protesta que en 2021 era testimonial (1% del voto), con proyecciones de hasta 34 escaños según el mismo modelo de YouGov. Nigel Farage presentó el 5 de marzo de 2026 el manifiesto galés de Reform en Newport, describiendo las elecciones como un referéndum sobre el liderazgo de Keir Starmer, en una muestra de hasta qué punto la política galesa queda en esta legislatura supeditada a los ritmos de Westminster.


Sistema electoral: el Senedd reformado

Las elecciones al Senedd de 2026 inauguran el sistema electoral más transformador en la historia de la democracia galesa, fruto de años de debate sobre la representatividad y la proporcionalidad del sistema anterior. Las reformas, aprobadas en la legislatura saliente, suponen una ruptura con el modelo vigente desde 1999:

Elemento
Sistema hasta 2021
Sistema desde 2026

Número de miembros

60 MS

96 MS

Circunscripciones

40 uninominales + 5 regiones AMS

16 multimembre (6 escaños c/u)

Tipo de sistema

AMS (mixto)

Lista cerrada proporcional (D'Hondt)

Número de votos por elector

Dos votos

Un solo voto

Duración de la legislatura

5 años

4 años

Mayoría absoluta requerida

31 escaños (de 60)

49 escaños (de 96)

Edad mínima para votar

16 años

16 años

 

Bajo el nuevo sistema de lista cerrada proporcional con método D'Hondt, Gales queda dividida en 16 circunscripciones, cada una de las cuales elige a seis miembros del Senedd. La papeleta presenta las listas ordenadas de cada partido, y los candidatos son elegidos según el orden de lista en función de los escaños que correspondan a cada formación. En caso de vacante por dimisión o fallecimiento durante la legislatura, el puesto es cubierto automáticamente por el siguiente candidato en la lista, sin necesidad de elecciones parciales. El sistema, concebido para mejorar la proporcionalidad y la representación de partidos medianos, supone también, según sus críticos, una cesión de poder de los electores hacia las estructuras internas de los partidos, que determinan el orden de los candidatos.


Candidatos y partidos: Gales

Partido
Candidato / Líder
Posición ideológica
Proyección de escaños

Plaid Cymru

Rhun ap Iorwerth

Centro-izquierda, independentismo galés

~43 escaños (YouGov MRP)

Reform UK

Nigel Farage (nacional)

Derecha populista, unionista

~34 escaños

Welsh Labour

Eluned Morgan (1ª Ministra)

Centro-izquierda, unionista

~10-12 escaños

Conservadores galeses

Darren Millar

Derecha, unionista

~4 escaños

Verdes galeses

Amelia Womack (nacional)

Izquierda ecologista

~3-5 escaños

Lib. Demócratas galeses

Jane Dodds

Centroliberal, federalista

~1 escaño

 

Rhun ap Iorwerth, líder de Plaid Cymru, parte como favorito para convertirse en el próximo primer ministro galés. Ha expresado su preferencia por formar un gobierno de minoría de Plaid sin coalición formal, aunque las proyecciones indican que necesitaría el apoyo parlamentario del Partido Laborista para alcanzar la mayoría operativa de 49 escaños. Una coalición entre Plaid Cymru y los Verdes sería numéricamente insuficiente en la mayor parte de los escenarios simulados. La posición de Eluned Morgan es especialmente precaria: el modelo YouGov señala que hay una probabilidad real de que la primera ministra pierda su propio escaño en la circunscripción de Ceredigion Penfro.


Análisis comparado y perspectivas

Las elecciones del 7 de mayo de 2026 cristalizan una doble tendencia de fondo que recorre la política de vuelta del Reino Unido: por un lado, la reconfiguración del espacio de centroizquierda, con la emergencia de fuerzas que combinan identidad territorial y agenda social progresista —SNP en Escocia, Plaid Cymru en Gales, Verdes en ambos territorios—; por otro, el auge de la derecha populista de Reform UK como depositaria del voto de protesta entre quienes se sienten abandonados tanto por el Labour como por los Conservadores tradicionales.


En Escocia, el principal interrogante no es si el SNP ganará las elecciones —las encuestas apuntan de forma unánime a una victoria del partido de Swinney—, sino si obtendrá mayoría suficiente para gobernar con estabilidad o si se verá obligado a negociar con los Verdes o incluso con el Labour en determinadas votaciones. La cuestión de la independencia, aunque bloqueada legal y políticamente desde el fallo de 2022, seguirá dominando el debate, con el SNP buscando en el resultado electoral un nuevo 'mandato democrático' que presione a Westminster.


En Gales, la transición hacia el nuevo sistema proporcional introduce un elemento de incertidumbre sin precedentes. El D'Hondt de lista cerrada tiende a reflejar con mayor fidelidad la distribución del voto popular, penalizando a los partidos que concentraban su fuerza en escaños uninominales —como Labour— y beneficiando a formaciones con apoyo disperso pero consistente a nivel nacional, como Reform UK o los Verdes. La posible pérdida de la primera posición por parte del Labour en Gales marcaría un punto de inflexión histórico en la política de la nación, comparable —guardando las distancias— con el fin del dominio demócrata cristiano en la Italia de la Primera República.


Finalmente, ambos procesos deben leerse en clave de la política nacional británica: las elecciones de mayo de 2026 constituyen el primer gran veredicto sobre el gobierno de Keir Starmer, y los resultados en Escocia y Gales enviarán señales inequívocas sobre la capacidad del Labour para recuperar su terreno histórico en la periferia celta del Reino Unido. El grado en que Anas Sarwar y Eluned Morgan logren limitar las pérdidas laboristas determinará, en buena medida, el margen de maniobra político del premier en Westminster de cara a los próximos años.


Resultados de las elecciones escocesas 2026
Partido
Líder / Candidato
Posición ideológica
Escaños 

SNP

John Swinney (Primer Ministro)

Centro-izquierda, independentista

~58

Reform UK

Nigel Farage (nacional)

Derecha populista, unionista

~17

Labour (Scottish)

Anas Sarwar

Centro-izquierda, unionista

~17

Verdes Escoceses

Gillian Mackay / Ross Greer

Izquierda-verde, pro-independencia

~15

Liberal Demócratas

Alex Cole-Hamilton

Centroderecha liberal, unionista

~10

Conservadores

Russell Findlay

Derecha, unionista

~12

 

La victoria del SNP (Partido Nacional Escocés) en las elecciones de 2026, que marca su quinto mandato consecutivo en el Parlamento de Holyrood bajo el liderazgo de John Swinney, tiene implicaciones profundas que van desde el estatus constitucional de Escocia hasta su viabilidad económica y sus relaciones dentro del Reino Unido. 

Como se ha mencionado anteriormente en el análisis, la implicación más inmediata es la reactivación del debate sobre la soberanía. John Swinney ha declarado que este resultado es un mandato claro para que el pueblo escocés decida su futuro expresando su intención de convocar un referéndum para 2028. 

El SNP sostiene que una victoria absoluta —o incluso liderar el gobierno tras cinco triunfos seguidos— es un mandato ineludible y le dota de legitimidad. Sin embargo, el Gobierno de Westminster y la Corte Suprema han señalado previamente que Holyrood no puede legislar para un referéndum sin el permiso de Londres. 

Se espera que la brecha entre Edimburgo y Westminster se amplíe, especialmente tras el colapso del Partido Laborista en estas elecciones, lo que debilita la posición de Sir Keir Starmer como interlocutor en Escocia. 

En el plano interno, la victoria del SNP supone la implementación de políticas económicas de gran intervención estatal, aunque expertos advierten sobre su sostenibilidad. Una de las propuestas más llamativas es la imposición de precios máximos para productos básicos (como leche y pan) en grandes supermercados para combatir el coste de vida. 

Estudios realizados por el Institute for Fiscal Studies (IFS) advierten que los planes del SNP carecen de realismo económico. El partido confía en el crecimiento económico y en "eficiencias" administrativas para financiar servicios como el NHS y la educación gravemente afectados por las políticas de austeridad de años anteriores, pero las proyecciones indican que el presupuesto escocés estará bajo una presión extrema con un crecimiento real de solo el 0,3% anual. 

La lectura política de la victoria del SNP se produce en un contexto en el que el panorama político escocés ha cambiado tras las elecciones, lo que afectará en su forma de gobernar en su nuevo mandato. 

Por primera vez, los Verdes escoceses han ganado un escaño por circunscripción (Edimburgo Central), desplazando a figuras clave del SNP como Angus Robertson. Todo ello al mismo tiempo que la fuerza liderada por Nigel Farage, Reform UK, ha surgido con fuerza, quedando en segundo lugar en varias zonas y dividiendo el voto tradicionalmente anti-SNP. 

Por último, ya desde la primera emisión de los resultados, el Partido Laborista escocés ha admitido una derrota "total", lo que elimina por ahora la posibilidad de que Escocia vuelva a ser un "feudo" laborista que apoye la cohesión del Reino Unido bajo un gobierno central de izquierda. 

Resultados de las elecciones galesas 2026

Partido

Candidato / Líder

Posición ideológica

Resultado final 

Plaid Cymru

Rhun ap Iorwerth

Centro-izquierda, independentismo galés

~43 escaños 

Reform UK

Nigel Farage (nacional)

Derecha populista, unionista

~34 escaños

Welsh Labour

Eluned Morgan (1ª Ministra)

Centro-izquierda, unionista

~9 escaños

Conservadores galeses

Darren Millar

Derecha, unionista

~7 escaños

Verdes galeses

Amelia Womack (nacional)

Izquierda ecologista

~2 escaños

Lib. Demócratas galeses

Jane Dodds

Centroliberal, federalista

~1 escaño


En Gales, la victoria de Plaid Cymru en las elecciones al Senedd de 2026, bajo el liderazgo de Rhun ap Iorwerth, constituye un evento de "proporciones históricas" que altera profundamente el paisaje político de Gales y del Reino Unido. Esta victoria no sólo pone fin a más de un siglo de dominio del Partido Laborista en Gales, sino que también plantea desafíos sin precedentes para el Gobierno central en Westminster.

 

Bajo Rhun ap Iorwerth, Plaid Cymru ha logrado capitalizar el deseo de una autonomía galesa mucho más fuerte, presentándose como el único partido capaz de frenar el avance de Reform UK. Esta narrativa fue efectiva para atraer a votantes que deseaban frenar el avance de la derecha populista, dejando al laborismo en un irrelevante tercer lugar.

 

Es un hecho importante que el electorado galés ha rechazado enfáticamente 27 años de gobiernos laboristas ininterrumpidos en Cardiff Bay donde, La derrota es tan profunda que la propia Primera Ministra saliente, Eluned Morgan, perdió su escaño, siendo la primera líder de un gobierno en el Reino Unido en quedar fuera del parlamento mientras estaba en el cargo.

 

Electoralmente, la victoria se produce en un parlamento transformado; el Senedd ha crecido de 60 a 96 miembros y ha estrenado un sistema de listas cerradas proporcionales. Debido al cambio de sistema anteriormente señalado, la victoria de Plaid Cymru obteniendo 43 escaños no es suficiente para alcanzar la mayoría absoluta (fijada en 49 escaños), por tanto, el nuevo gobierno de Plaid Cymru requerirá el apoyo de otros miembros del Senedd o la formación de una coalición o acuerdo de cooperación para aprobar leyes y presupuestos importantes.

 

En su manifiesto publicado antes de las elecciones, Plaid Cymru destaca la lucha contra la pobreza, la vivienda y la sostenibilidad del sistema sanitario. Sin embargo, analistas advierten que el nuevo gobierno deberá enfrentar una dura realidad fiscal y ser transparente sobre cómo financiará sus promesas en un contexto de presupuestos ajustados.

 

Interpretando las elecciones en clave nacional, la derrota "catastrófica" del laborismo en Gales ha sido vista como un rechazo a las políticas de Keir Starmer desde Londres, otorgando a Rhun ap Iorwerth una plataforma de legitimidad democrática para desafiar las decisiones de Westminster que afecten a Gales. 


Los problemas que enfrenta Downing Street después de las elecciones

Las victorias simultáneas del SNP en Escocia y de Plaid Cymru en Gales en las elecciones de 2026 generan una serie de desafíos críticos para el gobierno central en Londres, afectando desde la estabilidad del liderazgo laborista hasta la integridad constitucional del Reino Unido.

El problema más inmediato es la posibilidad de una formación de un bloque nacionalista coordinado entre Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Por primera vez, Londres se enfrenta a un escenario donde los tres gobiernos autónomos podrían estar liderados por nacionalistas: John Swinney (SNP), Rhun ap Iorwerth (Plaid Cymru) y Michelle O'Neill (Sinn Féin). La alianza nacionalista podría buscar actuar como un bloque de presión para exigir que Westminster deje de ignorar las prioridades de sus comunidades. 


John Swinney (líder del SNP) ha declarado que su victoria supone un mandato ineludible para un nuevo referéndum de independencia en Escocia hacia el año 2028, pese a que Westminster mantiene el poder legal para denegar estas peticiones, la presión política y la "legitimidad democrática" del SNP tras cinco victorias consecutivas dificultan la negativa constante de Londres. 

Por último, los resultados suponen un golpe devastador para la autoridad de Sir Keir Starmer y su capacidad para mantener la unidad del Reino Unido bajo una bandera laborista. En Gales, la derrota se ha interpretado como un referéndum negativo sobre la figura de Starmer, cuya impopularidad se cita como un factor clave en el colapso del voto laborista. 


El hecho de que el laborismo haya sido empujado al tercer lugar en Gales, un territorio que dominaba desde hacía más de un siglo, deja al gobierno central sin una base sólida de apoyo fuera de Inglaterra. 


El éxito de los nacionalistas ha sido impulsado, en parte, por la fragmentación del voto causada por Reform UK, lo que crea un nuevo problema estratégico para los partidos tradicionales en Londres.

Los de Nigel Farage han logrado capitalizar la desilusión con la política convencional, quedando en segundo lugar en Gales y dividiendo el voto anti-nacionalista en Escocia.


Este cambio en el mapa político sugiere que las próximas elecciones generales del Reino Unido en 2029 no serán un bipartidismo tradicional, sino una competición fragmentada donde Londres tendrá que luchar contra insurgencias populistas tanto de derecha (Reform) como de izquierda/nacionalistas (SNP, Plaid, Verdes)


El mapa político británico se ha fragmentado. El éxito de los nacionalistas y los partidos de "protesta" (incluyendo a los Verdes, que ganaron su primer escaño en Gales) indica que los votantes están abandonando el consenso tradicional del bipartidismo en favor de alternativas que ofrecen cambios sistémicos o identitarios.

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