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Ratko Mladić: su funeral reabre el debate sobre Serbia, el nacionalismo y la Unión Europea

hace 6 días
3 min de lectura

El debate está servido entre aquellos que ven los hechos ocurridos con Ratko Mladić como una injusticia y quienes ven en él actuaciones coherentes.

 

Ratko Mladić o tambien conocido como el “Carnicero de los Balcanes” fue un  exoficial serbiobosnio que en vida ha sido condenado por crímenes de guerra, de lesa humanidad  y genocidio por lo ocurrido en Bosnia y Hezergovina. Entre los crímenes por lo que fue acusado está la organización de una masacre en la que perdieron la vida más de 8000 hombres y niños en el año 1995 en Srebrenica, además de crear campos de concentración para civiles detenidos y soldados enemigos.


El exoficial, tras dieciséis años prófugo de la justicia, fue detenido en el año 2011 para ser juzgado y trasladado a La Haya. El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia de la ONU dictaminó una sentencia de cadena perpetua tras los crímenes cometidos en la guerra, posteriormente esta sentencia que  fue apelada en 2021 se confirmó.


Mladić murió cumpliendo su condena y fue enterrado el lunes 7 de septiembre, lo que podía haber sido un entierro normal, desató una oleada de reacciones. Sus seguidores nacionalistas se volcaron ante lo ocurrido, pintaron murales e hicieron vigilias en su honor, lo que desató la reacción de aquellos que fueron víctimas de su crueldad. Entre ellas, el grupo de Madres de Srebrenica, que pidió la reacción inmediata por parte de la Unión Europea ante lo que podía ser una concentración en honor al militar.


La Unión Europea, tras el escandalo, decidió hacer un comunicado en el cual el servicio exterior decidió mostrarse solidario con todas las víctimas y familiares y declaró que  “cualquier glorificación de criminales de guerra, la negación del genocidio y el revisionismo contradicen los valores europeos más fundamentales y no tienen cabida en la Unión Europea ni en los países candidatos a la Unión Europea”. 


Las declaraciones no sirvieron de mucho, ya que en la mañana del entierro se le concedieron honores militares al fallecido y miembros del gobierno serbio estuvieron presentes en señal de apoyo. El presidente serbio declaró que esto ha sido una reacción ante lo que califican de una presión exacerbada por parte de Occidente. Y la sociedad juzga el porqué, pese a haber sido organizado el funeral por su familia, el gobierno facilitó un avión para recoger sus restos y había miembros presentes. Además de ser el oficio transmitido por medios progubernamentales.


Asimismo, miles de personas se reunieron en las calles y en los aledaños a la iglesia ortodoxa San Lucas donde se oficializó la misa para rendirle homenaje. Esto señala el sentimiento serbio actual y como muchos lo siguen viendo como un héroe. Del mismo modo, en la ceremonia, estaba presente una representación del Ejército, la cual cubrió el féretro con banderas de Serbia y de la República Srpska, además de la banda militar que tocó la salve y la guardia de honor. 


También, se llevó a cabo una procesión en la cual la policía se encargó de escoltar el féretro mientras la población aplaudía con devoción.


El presidente Aleksandar Vucic, acusado varias veces de populista, declaró que el funeral fue un desahogo emocional y que no tiene nada que ver con lo que apoyó o no el gobierno serbio. Del mismo modo declaró: “Nosotros hemos sido perseguidos y hostigados durante 30, 40 años... siempre culpables pase lo que pase” a lo que posteriormente agregó que la gente no lo iba a seguir tolerando.


Todo lo ocurrido pone en sobreaviso la situación de Serbia acerca de su candidatura para incluirse como miembro de la Unión Europea ya que, la sociedad internacional occidental no apoya las actuaciones llevadas a cabo, las juzga y no las permite, mientras que los nacionalistas serbios se sienten orgullosos de lo ocurrido y creen que deben honorificar la memoria de un hombre que según ellos luchó de manera justa para su país, dos versiones distintas ante la realidad de un conflicto que fue cruel y sangriento para aquellos que estuvieron presentes.

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