Bulgaria en crisis: protestas masivas, corrupción y la caída del gobierno de Zhelyazkov
- Nicolas Daniel Petcuta

- 26 dic 2025
- 11 Min. de lectura
Bulgaria lleva varias semanas protestando masivamente contra el actual gobierno de Rosen Zhelyazkov, el cual acabó cayendo en bloque tras asegurar el haber escuchado la voz del pueblo, por lo que Bulgaria se encamina hacia las octavas elecciones generales anticipadas en los últimos cuatro años. Los protestantes, en su mayoría jóvenes, salieron a la calle a finales de noviembre para pedir la dimisión del primer ministro, debido a la propuesta del plan de presupuestos, donde los búlgaros se verían obligados a pagar más impuestos, contribuciones a la seguridad social y unos mayores gastos en la vida diaria; además de la corrupción generalizada, que llega de la mano de Delyan Peevski, el cual ha sido el símbolo de la corrupción en Bulgaria en los últimos años y ha tenido una significante influencia sobre este último gobierno. Asimismo, las condiciones de vida y laborales también han sido motivo de protesta.
Situación actual en Bulgaria
En cuanto a las condiciones de vida, Bulgaria ha notado mejoras, principalmente en los salarios y el empleo. Los salarios han pasado de unos 500€ al mes en 2016 a alrededor de 1.500€ al mes este año, sin embargo el coste mensual para una persona en Bulgaria está en torno a 1.100€ al mes, y peor aún si miramos los costes mensuales para una familia de 4 personas, los cuales alcanzan los 2.700€ al mes. Es por ello, que el 30,3% de los búlgaros viven al borde de la pobreza, muy por encima de la media europea, la cual se sitúa en el 20,9%, según la OCDE.
Una situación muy parecida se ve en la tasa de desempleo, la cual ha caído considerablemente en los últimos años, ya que ha pasado de más de un 14% en 2013 a alrededor del 3,5% en octubre de 2025, situándose por debajo de la media europea (6%) y siendo uno de los países con la tasa de paro más baja de la UE. Sin embargo, hay gran diferencia regional, ya que en áreas urbanas hay más oportunidad de empleo y salarios más altos, pero en las zonas rurales hay más desempleo y menos acceso a servicios. Otro factor que hace que las mejoras no se vean reflejadas en el día a día son las desigualdades de oportunidades en cuanto a nivel educativo, género y pertenencia a minorías étnicas, lo que lleva a la emigración de jóvenes y trabajadores cualificados.
A pesar de las mejoras en cuanto al empleo y los salarios, los búlgaros protestan debido al bajo poder adquisitivo frente al promedio europeo (64%), al alto riesgo de pobreza y la desigualdad en el reparto de la renta.
Gobierno de Zhelyazkov
El Gobierno recién caído tan solo llevaba 11 meses en el poder, cuando el pasado 15 de enero, el Parlamento, el cual había sido constituido tras las elecciones del 27 de octubre de 2024 (Las séptimas en tres años y medio, aunque solo tras tres de ellas se logró formar gobierno), dió el visto bueno a la coalición liderada por Rosen Zhelyazkov, tras unas votaciones de mayoría simple con 125 votos a favor y 114 en contra, poniendo así fin a la crisis política en Bulgaria, la cual se remonta a 2021.
El gobierno estuvo formado por una gran coalición entre el partido conservador Ciudadanos por el Desarrollo Europeo de Bulgaria-Unión de Fuerzas Democráticas (GERB-SDS); el partido socialista, Coalición por Bulgaria (BSP); y el partido populista Existe Tal Pueblo (ITN). Aunque la coalición salió adelante, esta no reunía mayoría parlamentaria, ya que solo juntaban 102 de los 240 escaños.
Antes de asumir el poder, la coalición liderada por Zhelyazkov, había prometido poner fin a la inestabilidad política y llevar a cabo reformas económicas, al igual que un proyecto de presupuestos que defendiese el crecimiento económico y social del país. Sin embargo, fue este mismo proyecto el cual desencadenó las grandes protestas en varias ciudades de Bulgaria, debido a que incluía un aumento de impuestos y contribuciones, empeorando el ya perjudicado nivel de vida de los búlgaros.
La introducción del euro
Aunque parecía estar en pausa, debido a informes pendientes, ajustes económicos y negociaciones políticas, el paso de Bulgaria del Lev al Euro se hizo oficial el pasado 8 de julio, y será real a partir del próximo 1 de enero. Sin embargo, el proceso de aprobación no fue rápido, ya que se requería demasiados informes, evaluaciones económicas e inspecciones técnicas sobre la inflación, deuda pública, estabilidad fiscal y tipo de cambio. Aún así el proceso salió adelante, por votaciones institucionales en los órganos de la UE, y no por votación popular en referéndum. El pasado 19 de junio, el Eurogrupo, compuesto por los ministros de finanzas de la Eurozona, recomendó la adhesión de Bulgaria a la Eurozona tras ver que cumplían con los criterios de convergencia. Finalmente, el 8 de julio, se hizo la aprobación formal tras una mayoría sólida en una votación realizada por los ministros de economía y finanzas de los Estados miembros.
A pesar de cumplir con los criterios de convergencia, Bruselas ha informado de que Bulgaria deberá seguir avanzando en unos cuantos puntos clave, como la lucha contra la corrupción, la independencia judicial, la modernización administrativa, la inclusión social o la transición energética.
No obstante, este cambio no es un simple cambio de moneda, ya que habrá cambios positivos para la vida cotidiana. Las empresas reducirán sus costes de transacción, los bancos operarán de forma más integrada en el mercado europeo y el país ganará estabilidad al no tener que sufrir más fluctuaciones de su moneda. El ex primer ministro de Letonia y actual vicepresidente de la Comisión y comisario europeo del Euro, Valdis Dombrovskis, ha declarado que la llegada del euro supondrá una integración total en el mercado único, acceso a financiaciones en mejores condiciones y el fortalecimiento de la confianza de inversores y empresas extranjeras.
Para evitar colapsos, la transición ya está planificada, y es que a partir del 1 de enero todas las cuentas bancarias (Nóminas, ahorros, pensiones…) pasarán al euro automáticamente, al igual que los contratos, los cuales se convertirán en euros sin necesidad de firmar uno nuevo. Además, durante 30 días se usarán las dos monedas, pero el cambio se dará en euros, al igual que los cajeros, los cuales solamente proporcionarán euros. Asimismo, las monedas y los billetes se podrán cambiar gratis en el Banco Nacional de Bulgaria. Por otra parte, el tipo de cambio va a ser fijo para todo tipo de transacciones: 1 euro será 1,95583 lev.
Para la Eurozona, la adhesión de Bulgaria significa el refuerzo del bloque oriental, donde Europa del Este gana protagonismo dentro de la Eurozona; mayor cohesión económica; y una presión indirecta para los países que siguen fuera, como Rumanía, Hungría, Polonia o Suecia, entre otros.
Sin embargo, la conversión del lev al euro, no ha terminado de convencer a la población, ya que solo el 46,5% está a favor, mientras que el 46,8% está en contra. Esto se debe a que puede afectar a la soberanía y al miedo de que los minoristas exploten el cambio para aumentar los precios. Aún así, la presidenta del Banco Central Europeo ha calificado estas preocupaciones como entendibles, ya que la inflación podría crecer a corto plazo, debido al redondeo de los precios, pero el impacto negativo desaparecerá rápidamente y los beneficios serán mayores. Actualmente, la tasa de inflación se encuentra en el 4,1%, una de las más altas de la UE, y el cambio del lev al euro hará que suba entre un 0,2% y un 0,4% más.
Propuesta del plan de Presupuestos para 2026
El Plan de Presupuestos se elaboró conforme al primer plan fiscal-estructural nacional a medio plazo (2025-2028) de Bulgaria, un documento redactado bajo el nuevo marco fiscal de la UE, adoptado por el Consejo de ministros de Bulgaria en febrero de 2025. Este plan fiscal incluye previsiones de ingresos, gastos, deuda pública e inversiones estratégicas, priorizando la sostenibilidad a medio/largo plazo de las finanzas públicas y un entorno económico previsible para atraer inversión extranjera.
El Plan de Presupuestos para 2026 fue aprobado en primera lectura por la Comisión parlamentaria de presupuestos y finanzas con 13 votos a favor y 4 en contra. Este plan preveía un crecimiento económico del 2,7% en 2026 y una bajada de la inflación al 3,5% en 2026 y 2,5% en 2028. También incluía un incremento del salario mínimo, pensiones prestaciones familiares y salarios del sector público, sin embargo, la subida de las cotizaciones a la seguridad social y del impuesto sobre dividendos al 10% le han traído bastantes críticas. Otro punto clave criticado fueron las medidas para mejorar la recaudación mediante control electrónico y seguimiento fiscal.
Este proyecto ha desencadenado una división social en Bulgaria, ya que aunque haya habido gente que lo ha visto como un plan que iba a beneficiar la economía búlgara, muchos han lanzado duras críticas contra el plan y han apoyado las protestas. Entre los que apoyaban el proyecto, se encuentran Lyuboslav Kostov, economista jefe de la Confederación de sindicatos independientes en Bulgaria, el cual ha dicho que el enfoque del Plan de Presupuestos en el aumento de los ingresos apoya el crecimiento, ya que el crecimiento económico se basa en el consumo, además de considerar que esta política no es inflacionaria. Por otra parte, Atanas Atanasov, diputado de BSP-Izquierda Unida, dijo que el partido apoyaba el presupuesto, ya que lo consideran de naturaleza social, con medidas que aumentaban los ingresos, siendo crucial antes de la entrada a la eurozona. Por último, Silviya Georgieva, de la Asociación Nacional de Municipios, dijo que los municipios estaban satisfechos con el plan, pero también solicitó la actualización de las tasaciones del impuesto predial, el cual se mantiene sin cambios desde 2006, para impulsar los ingresos municipales.
Sin embargo, las críticas no tardaron en llegar de forma masiva. Entre ellas se encuentran Boyan Nikolaev, de la Confederación de empresarios e industriales, el cual calificó el plan como altamente inflacionario, pudiendo crear un “monstruo incontrolable” en los próximos 5 años. Dobri Mitrev, de la Asociación Industrial Búlgara, afirmó que el proyecto “castiga” a 2,1 millones de trabajadores y empresas que cumplen las normas, además de criticar los aumentos automáticos de los salarios mínimos. Por otra parte, Tsvetan Simeonov, de la Cámara de Industria y Comercio Búlgara, afirmó que el mayor problema para las empresas es el aumento de los costes laborales, asimismo se opuso al aumento de las cotizaciones a la seguridad social, advirtiendo que solo podía tener efectos negativos. Por último, Martin Dimitrov, diputado de Continue the change- Bulgaria Democrática, afirmó que el Plan de Presupuestos acaba con la principal ventaja competitiva de Bulgaria, los bajos impuestos; también el líder del partido, Assen Vasiliev, ha mostrado su descontento con el plan, argumentando que el gobierno está debilitando financieramente a las empresas al aumentar el impuesto sobre dividendos, mientras que estimula el gasto mediante mayores contribuciones a la seguridad social.
Al surgir las protestas, los manifestantes argumentaron que el presupuesto habría aumentado las contribuciones a los programas de pensiones y seguridad social, al igual que los impuestos para financiar los salarios de los altos funcionarios, la administración pública y las instituciones de seguridad, en vez de invertir en programas sociales. Además de que varias organizaciones las calificaran como los peores presupuestos en los últimos 30 años.
Delyan Peevski y Boiko Borisov
El enfado de muchos manifestantes se dirigió contra el ex primer ministro (2009-2013; 2014-2017; 2017-2021) y actual líder del GERB, Boiko Borisov, y el oligarca, Delyan Peevski, líder del minoritario partido DPS (Nuevo Comienzo), el cual, aunque su partido no formaba parte de la coalición, proporcionaba un apoyo clave al gobierno de Zhelyazkov, el cual no gobernaba con mayoría absoluta en el Parlamento.
Delyan Peevski, había sido sancionado en 2021 por Estados Unidos en virtud de la Ley Global Magnitsky de Responsabilidad de Derechos Humanos por corrupción, ya que el Departamento del Tesoro de Estado Unidos alegaba que Peevski participaba regularmente en actos de corrupción y recurrir al tráfico de influencias y a los sobornos para ejercer control sobre las instituciones y sectores clave del país. Además en 2023, Reino Unido también le impuso sanciones por corrupción.
Según numerosos politólogos búlgaros, Peevski tiene influencia sobre el sistema judicial, los servicios de seguridad, gran parte de los medios de comunicación más importantes del país y otros sectores de la economía de Bulgaria. Es por ello, que las protestas derivaron en un rechazo hacia ambos, con lemas como “¡Dimisión!, Fuera Peevski y Borisov del poder”, llegando a proyectar con láseres “Fuera la mafia del poder” en la fachada de la sede del Gobierno.
Desarrollo de las protestas
Las primeras protestas, fueron organizadas por el partido Continue the Change, el pasado 26 de noviembre, con el objetivo de rodear el Parlamento. Estas protestas coincidían con una reunión de la Comisión de Presupuestos y Finanzas, donde revisaban los presupuestos propuestos del Fondo Nacional de Seguro de Salud y el Instituto de Seguridad Social. La reunión fue calificada como bastante tensa debido a los fuertes altercados entre diputados tras la sesión en los pasillos. Esta reunión de más de 7 horas fue transmitida durante las protestas, las cuales fueron pacíficas y apenas hubo incidentes.
A la mañana siguiente, el líder del GERB, Boiko Borisov, anunció su apoyo a la suspensión del Plan de Presupuestos, y poco después el primer ministro, Rosen Zhelyazkov, hizo oficial la temporal suspensión de los presupuestos, invitando a los sindicatos y organizaciones patronales a restablecer el diálogo y negociar algunos puntos del plan. Durante los siguientes días las protestas fueron organizadas por el partido Velichie frente al Parlamento.
Ya el 1 de diciembre, las protestas fueron organizadas por el principal partido de la oposición PP-DB, siendo unas protestas más multitudinarias, con apoyo de varios grupos de la sociedad civil, entre ellos la Generación Z, la cual promocionó las protestas a través de Tiktok y de Instagram. Las protestas empezaron siendo pacíficas, pero acabaron siendo violentas, incluyendo contenedores quemados, vehículos policiales vandalizados y ataques a las principales oficinas de los partidos de la coalición, lo cual hizo que 71 personas fueran arrestadas y 3 transportadas al hospital con heridas graves. Ese mismo día las protestas se extendieron a varias ciudades del país, demandando renuncias de figuras políticas, entre ellas la del actual presidente, Rumen Radev.
El 2 de diciembre ya se hizo oficial la retirada del Plan de Presupuestos, sin embargo, las protestas siguieron, pidiendo la dimisión del Gobierno, con el apoyo del Presidente reflejado en un discurso televisado a la nación. Durante los próximos días, las protestas siguieron, pero estas siendo más multitudinarias, llegando a más ciudades y con una mayor promoción de la Generación Z.
El 5 de diciembre, 61 diputados de la oposición en la Asamblea Nacional, presentaron la moción de censura, acusando al gobierno de corrupción y de no implementar políticas económicas. Durante la sesión en la que se hizo oficial la moción de censura, dos jóvenes manifestantes pertenecientes a la Generación Z, Ani Bodakova y Kaloyan Vasev, estuvieron presentes en la sala como representantes de la Generación Z.
A su vez, Delyan Peevski organizó contraprotestas el día 7 de diciembre, y el DPS el día 9, bajo el lema “No al odio”, pero apenas consiguieron reunir a unos centenares de personas, mientras que las protestas contra el gobierno ya congregaban alrededor de 200.000 personas sólo en Sofía.
El 10 de diciembre durante los debates sobre la moción de censura, hubo protestas con miles de personas que contó con la presencia de estudiantes de universidades búlgaras, los cuales anunciaron el inicio de “la marcha de protesta estudiantil”, uniéndose masivamente a las protestas, sumando entre 40.000 y 60.000 personas a las protestas. Además de manifestarse en las ciudades más importantes del país, como Sofía, Plovdiv, Varna o Razgrad; la diáspora búlgara salió a las calles de Praga, Viena, Bruselas, Londres, Zurich o Nueva York, entre muchas otras.
Finalmente, el día 11 de diciembre el Gobierno presentó su dimisión justo antes de la moción de censura tras realizar una evaluación por parte de los partidos de la coalición y escuchar a la nación durante las protestas. En el discurso en el que se hizo oficial la dimisión, el primer ministro aseguró escuchar la voz del pueblo, donde jóvenes y mayores alzaron la voz a favor de la dimisión, por lo que respondieron a sus demandas. "Sin embargo, hay un desafío por delante: las protestas deben transmitir cuál debe ser el perfil del gobierno a partir de este momento y la ciudadanía debe exigir esto a los líderes de la protesta.” añadió Zhelyazkov.
Participación de la Generación Z
La Generación Z es el sector de la sociedad que más se ha movilizado durante las protestas, llegando a acumular alrededor de 50.000 participantes en la capital. En las protestas se vieron varias banderas de los piratas del sombrero de paja, el cual se utilizó como símbolo de la generación, al igual que otras protestas de la generación en el mundo. Otras símbolos que usaron los jóvenes fueron carteles con la D y la B tachadas, expresando el descontento hacia Delyan Peevski y Boiko Borisov; o las caricaturas de cerdos, usadas como burlas hacia oligarcas corpulentos, haciendo alusión al mismo Peevski.
Conclusión
Una vez más se ve como la voluntad del pueblo ha vencido a la corrupción ejercida por los altos cargos de poder, en unas protestas donde la movilización de la generación Z ha tenido un rol fundamental, reclamando la destitución de las figuras corruptas dentro del gobierno, una mejora de las condiciones de vida y laborales y la bajada de los impuestos que se querían subir, ya que los bajos impuestos, es algo que caracteriza a Bulgaria y atrae inversión que genera grandes ingresos en el país.
Foto: By © European Union, 1998 – 2025, Attribution, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=179775416






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