El papel de Bielorrusia en la Guerra de Ucrania
- Nicolas Daniel Petcuta

- 18 nov 2025
- 7 Min. de lectura
El pasado 29 de octubre, Lituania se vió obligada a cerrar los aeropuertos de la capital Vilna y Kaunas, tras el sobrevuelo de decenas de globos aerostáticos cargados con productos ilegales de contrabando, como tabaco, con origen en Bielorrusia. Este hecho plantea la cuestión de si Rusia ha tenido algo que ver en esta nueva provocación y cual es el papel que tiene Bielorrusia en la guerra que ha desarrollado Rusia en Ucrania y Europa.
Reacción de Lituania
Tras una reunión del Consejo Nacional de Seguridad de Lituania por la violación de su espacio aéreo, se acordaron medidas, las cuales, presentó la primera ministra Inga Ruginienė, que incluyen la luz verde para derribar aviones cargados de contrabando; la propuesta de un nuevo paquete de sanciones por parte de la UE y la activación del equipo de respuesta híbrida de la UE; la revisión del Código Penal, para aumentar la responsabilidad penal por la posesión ilegal de productos sujetos a impuestos de pequeño valor cuando se utilice drones o globos para su transporte; el cierre de fronteras con Bielorrusia, con excepciones a los ciudadanos lituanos y de la UE que quieran entrar en Lituania desde Bielorrusia; y asistencia a los ciudadanos afectados por el retraso de los vuelos.
Pero no había sido la primera vez que el espacio aéreo lituania se veía violado, ya que tan solo 6 días antes un caza y un avión cisterna de origen ruso había penetrado su espacio aéreo por 18 segundos y unos 700 metros, desde el enclave ruso de Kaliningrado, lo que obligó a despegar dos cazas españoles de la OTAN y alertó al presidente de Lituania, Gitanas Nausėda, el cual ha resaltado en Bruselas la necesidad de fortalecer la preparación de la defensa aérea europea.
Ataques híbridos
Este tipo de ataques se han multiplicado a gran escala en los últimos dos años, mediante sabotajes contra objetivos europeos y estadounidenses en Europa, que suministraban materiales a Ucrania y daban refugio a desertores rusos. Según un informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS) de marzo de 2025, entre sus principales objetivos se encuentran: el sector de transportes (27%), como trenes o aviones; el sector gubernamental (27%), con ataques a funcionarios, bases militares o pasos transfronterizos; infraestructuras críticas (21%), como oleoductos y cables submarinos de fibra óptica; e industria (21%), a empresas de defensa.
Esta creciente amenaza tanto a Ucrania como a Occidente en su conjunto proviene de Rusia y aunque en menor medida también de Bielorrusia. Esto nos hace preguntarnos cuál ha sido el papel de Bielorrusia en la guerra de Ucrania.
Relaciones entre Putin y Lukashenko
Para poder analizar el rol que ha tenido Bielorrusia en el conflicto, hay que analizar las relaciones que han tenido ambos países en los últimos años. Tanto Aleksandr Lukashenko (desde 1994) como Vladimir Putin (desde 1999) llevan varias décadas gobernando sus respectivos países, sin embargo, han tenido sus momentos de cooperación y de tensión.
Bielorrusia ha mantenido relaciones más estrechas con Rusia que cualquier otro país de la esfera post soviética, desde la época de Boris Yeltsin. A mediados de la década de 1990, se firmaron varios tratados que orientaban a Bielorrusia a una posición prorusa. Estos tratados derivaron en el Tratado del Estado y la Unión firmado en diciembre de 1999. Este tratado, aunque ha estado marcado muchas veces por intereses contrapuestos, ha hecho que Bielorrusia abandone sus aspiraciones a acercarse a Europa y Occidente, y la integración política y económica con Rusia como prioridad principal de su política exterior. Además, Bielorrusia concede seguridad a Rusia, a medida que la UE y la OTAN han ido avanzando hacia el este. En cambio, Bielorrusia se ha beneficiado de suministros energéticos preferenciales, acceso al mercado ruso y recursos financieros.
Sin embargo, 2020 significó un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países. En agosto de ese año se celebraron las elecciones que proclamaron a Aleksandr Lukashenko presidente del país por sexta vez consecutiva, siendo el único presidente del país desde la caída de la Unión Soviética. Sin embargo, estallaron grandes protestas en todo el país debido al fraude en las elecciones, pero el uso de la fuerza y el apoyo del presidente Putin aseguraron la supervivencia del régimen de Lukashenko. Tras ello, Lukashenko, el cual en los últimos años se había mostrado reticente a aceptar propuestas de Putin, ahora se veía obligado a aumentar la integración política, económica y militar.
Debido a ello, Lukashenko aprobó 28 de los 31 puntos del plan de Rusia para integrar a Bielorrusia de forma económica y financiera. Aunque este plan no ha supuesto la creación de instituciones supranacionales o de una moneda común, los intereses económicos rusos se han visto más beneficiados que los intereses nacionales bielorrusos.
Además, en 2021 tuvo lugar el Zapad, un gran ejercicio militar conjunto en suelo bielorruso para ensayar ataques urbanos y estrategias de defensa contra Occidente, como el establecimiento de un centro de entrenamiento conjunto para la Fuerza Aérea y Defensa Aérea. Por otra parte, tan solo unos días antes del comienzo de la guerra entre Rusia y Ucrania, hubo otra maniobra de entrenamiento militar conjunta, donde se desplegaron más de 30.000 soldados rusos a suelo bielorruso.
Guerra de Ucrania
El 24 de febrero de 2022, Putin anunció en un discurso televisado el desarrollo de una operación militar especial en Ucrania, dando comienzo a una guerra que sigue activa. Lukashenko ha querido desde un principio intervenir en el conflicto como mediador y no mediante la intervención directa. Sin embargo, desde Occidente se ha rechazado esta alternativa debido a la complicidad entre ambos países, ya que las fuerzas rusas operan desde territorio bielorruso, lo cual haría qué Lukashenko sea un mediador imparcial, acabando con toda posibilidad de que intervenga como mediador.
Los ataques hacia Lugansk, Donetsk, Crimea y Járkov se lanzaron desde Rusia, sin embargo la ofensiva hacia Kiev tiene su origen desde el territorio bielorruso, aunque se cuestiona si Lukashenko tenía conocimiento sobre esta ofensiva lanzada desde su territorio. Tras el ataque a Kiev, las tropas rusas volvieron a Bielorrusia para ser reubicadas en el este.
Desde entonces, Bielorrusia ha brindado apoyo en la contienda a Rusia de muchas maneras. En primer lugar, Bielorrusia ha servido como un punto de apoyo logístico, ya que Rusia ha tenido total libertad de movimiento en Bielorrusia y ha podido mantener su material militar, como aeronaves militares y sistemas de defensa aérea en el territorio bielorruso. Específicamente, la región de Gomel, la cual comparte alrededor de 660 km de frontera con Ucrania (60% de la frontera total), ha sido una gran base de suministro y logística para Rusia, donde ha podido utilizar sus ferrocarriles y aeródromos, además de servir como punto de reparación del equipamiento dañado, atención de heridos y suministro de combustible y alimentos.
En cuanto al apoyo militar, Bielorrusia ha suministrado munición de su propio arsenal desde marzo de 2022 hasta la actualidad. En octubre de ese mismo año, Bielorrusia empezó a transferir diversos materiales a las Fuerzas Armadas de Rusia, entre los que se encuentran decenas de tanques T-72 y T-72A, vehículos de combate de infantería BMP-2 y camiones Ural, así como material no militar, especialmente botiquines de primeros auxilios. Además, a la vez que el traspaso de material, se movilizaron tropas rusas a Bielorrusia, instalándose en los campos de entrenamiento de las Fuerzas Armadas de Bielorrusia. También se movilizaron expertos bielorrusos a Rusia para reparar el material dañado en la guerra.
Sin embargo, no se ha registrado participación directa de las Fuerzas Armadas de Bielorrusia en el conflicto, ya que esto generaría rechazo en la población civil y desestabilizaría al régimen de Lukashenko, cosa que a Rusia no le conviene. Asimismo, Bielorrusia no tiene la capacidad militar y armamentística para poder mantenerse en el conflicto.
Por último, el régimen de Lukashenko ha influido en la opinión pública a través del apoyo público de la ofensiva de Rusia, como muestra de lealtad al Kremlin, mediante discursos agresivos contra Occidente y garantizando la protección de las fronteras del Estado de la Unión de Rusia y Bielorrusia. Además, los medios bielorrusos recogen noticias sobre la guerra de Ucrania desde los medios rusos, emitiéndose sin ninguna modificación.
Sanciones
Aunque Bielorrusia no haya intervenido directamente en la guerra de Ucrania, se le han impuesto múltiples sanciones por su implicación, tal como dicta la Resolución ES‑11/1 de la Asamblea General de la ONU del 2 de marzo de 2022, con 141 votos a favor y 5 en contra (entre ellos el de Bielorrusia), donde condena la agresión rusa en Ucrania y la implicación bielorrusa.
Por parte de la Unión Europea se han impuesto 18 paquetes de sanciones a Bielorrusia, donde se les ha prohibido los viajes a la UE para los sancionados (310 individuos y 46 entidades), además de la congelación de sus activos. Se ha prohibido la exportación a Bielorrusia de armas de fuego y materiales utilizados para la tecnología de la aviación, navegación marítima, industria espacial y de defensa; así como la importación desde Bielorrusia de oro, diamantes, helio, carbón, minerales, petróleo crudo, entre otros. También se prohíben las transacciones con cuatro bancos bielorrusos y el Banco Central Bielorruso, el suministro de billetes denominados en euros y el aumento de aranceles sobre productos agrícolas y fertilizantes.
Por parte de Estados Unidos, las sanciones han venido en cuatro tandas, con el objetivo de cortar las fuentes de financiación del régimen. Las sanciones incluyen la restricción de los visados, el bloqueo de los bienes de los sancionados en EEUU, así como la posibilidad de llevar a cabo transacciones y controles en la exportación de bienes militares y tecnología militar a Bielorrusia.
Por otro lado, también han llegado grandes sanciones desde Reino Unido en hasta seis ocasiones, donde prohibieron la exportación de bienes estratégicos, tecnología avanzada o bienes de lujo, y la importación de aluminio cemento, oro, joyería, madera, caucho, hierro o carbón, además de la imposición de aranceles.
Conclusión
Tras este análisis de la implicación de Bielorrusia en la guerra que lleva a cabo Rusia contra Occidente, Bielorrusia seguirá siendo una amenaza para sus vecinos bálticos, como ha sido el caso de los globos cargados de productos ilegales que llegaron a Lituania, como para Ucrania, ya que Rusia se beneficia del territorio bielorruso para llevar a cabo entrenamientos militares, así como los más de 1.000 km de frontera entre Bielorrusia y Ucrania para llevar a cabo ofensivas con mayor facilidad sobre Kiev. De igual manera, la imposición de sanciones hace que Bielorrusia dependa aún más de Rusia, haciendo que la integración sea cada vez mayor.







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