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Gentrificación global: turismo, vivienda y el conflicto por el derecho a la ciudad

  • Foto del escritor: Octavio Jesús Lorenzo Hernández
    Octavio Jesús Lorenzo Hernández
  • hace 20 minutos
  • 9 Min. de lectura

En los últimos años la palabra “gentrificación” ha irrumpido fuerte en nuestro vocabulario colectivo, aunque este fenómeno no es nuevo, comenzamos a prestarle más atención hace un par de años, señalando como un punto de inflexión la pandemia, ya que después de 2020 fue cuando se puso el foco mediático a grandes manifestaciones contra el turismo que ocurrían en distintas ciudades europeas. En este sentido, aunque la escuchemos en todos lados, todavía no queda muy claro lo que realmente significa y la diferencia entre gentrificación y turistificación, por ello, es importante sentar unas bases para entender la problemática real que hay detrás. 


Gentrificación y turistificación

La gentrificación es un proceso de transformación urbana donde los barrios que han estado tradicionalmente habitados por clases populares o medias son progresivamente ocupados por poblaciones con mayor poder adquisitivo, cambio que suele ir acompañado de inversión inmobiliaria, revalorización del suelo, aumento de los alquileres y sustitución del comercio local. Este concepto aunque parece nuevo fue creado en 1964 por la socióloga británica Ruth Glass, quien observó cómo barrios obreros de Londres eran ocupados por la gentry provocando el desplazamiento de sus residentes originales, “gentry” es el nombre que se le da en algunas partes de Reino Unido a las personas que pertenecen a la alta burguesía. 


En este sentido, se puede entender que cuando Ruth Glass creó el término  de gentrificación fue para dar simbolismo a un fenómeno vinculado a dinámicas internas de las ciudades industriales. Sin embargo, actualmente esta situación adopta formas mucho más complejas y globalizadas, haciendo que con los años esta palabra haya cambiado su interpretación y hablemos de esta para dar nombre a contextos y dinámicas relacionadas principalmente con el turismo. Hay que aclarar también una confusión recurrente y es que muchas veces se escucha el uso de gentrificación y turistificación como si fueran lo mismo, cuando no lo son, aunque estén directamente relacionados entre sí. 


La turistificación es lo que describe la transformación del espacio urbano para satisfacer las necesidades del turismo, como por ejemplo, tener mayor cantidad de alojamientos de corta estancia, un ocio específico para el visitante y el cambio de la propia experiencia de la ciudad. Los casos más comunes con los que la gente se suele dar cuenta de esto es con el cierre de comercios locales para implantar franquicias que encuentras a lo largo y ancho del país, siendo esto un motor acelerador de la gentrificación debido a muchos factores. Sin embargo, el más importante y el que genera más daño en el entramado social es el reemplazo del alquiler residencial por el vacacional. Esto ocurre de muchas formas y al contrario de lo que se suele pensar, pocas veces ocurre de forma acelerada, comenzando muchas veces con pequeños cambios, como por ejemplo puede manifestarse en varias viviendas vacacionales en un solo edificio, en una gran cantidad de Airbnb o incluso en la construcción de nuevos hoteles en terrenos destinados para uso residencial. 


Turistificación ¿Causa o consecuencia?

Con lo mencionado anteriormente, podríamos decir que aquí tenemos un típico dilema del huevo y la gallina: ¿Que viene primero, la gentrificación o la turistificación? Como hemos observado, la gentrificación es causada por múltiples factores. En países como España es cierto que el principal factor es el turismo y vemos estos procesos de gentrificación en los centros de las ciudades, en zonas como la Costa del Sol y especialmente en los archipiélagos de Baleares y Canarias. En el caso de Baleares, específicamente en Ibiza, vemos cómo el fenómeno es agravado por un turismo de recursos económicos muy altos que causan un precio exorbitado no sólo en vivienda sino incluso en insumos básicos y ocio. 


Según la Organización de Consumidores y Usuarios en su informe del mes de septiembre, Baleares en 2025 tuvo la segunda cesta de la compra más cara de España solo por debajo de Cataluña, el presidente de la OCU, Enrique García, señalo respeto a esto en el diario Ultima Hora que “el mayor nivel de renta del archipiélago tiene un peso importante, el hecho de ser una región turística tiene una incidencia significativa en el encarecimiento de los alimentos”. Además, plataformas como Idealista ponen de media los alquileres en Ibiza sobre los 4,000 euros al mes, siendo los sueldos inferiores a 42,000 euros, insuficientes para vivir en zonas céntricas o cercanas a las playas de la isla. 


En países como México vemos varias realidades de la gentrificación, por ejemplo, en ciudades como Tulum, Cancún y Ciudad de México su causa principal es el turismo, por otro lado, en ciudades como Mérida vemos que la gentrificación es causada por nómadas digitales y jubilados provenientes en su mayoría de Estados Unidos, según un estudio de la UNIR “las rentas suban entre $12,000 y $20,000 MXN mensuales en algunas zonas de Mérida, dejando atrás a habitantes con ingresos promedio de $7,390 MXN ($385 USD) al mes para el año 2023”(Universidad Internacional de La Rioja, 2025). 


Gentrificación en el mundo

Otra consecuencia de la gentrificación es la pérdida de identidad cultural para adaptarse al visitante, un ejemplo de esto es algo que en redes sociales se ha viralizado entre la comunidad mexicana, donde la población local de ciudades como Jalisco y Mazatlán muestran que sus respectivos ayuntamientos han prohibido a grupos de música regional mexicana tocar en la playa u otros sitios porque “molestan al turista”. 


Esta pérdida de identidad por culpa de la gentrificación es de lo que habla Bad Bunny en su último álbum DTMF y del que ya hemos hablado en Naciones en Ruinas. “Benito”, antes de la salida oficial del disco, publicó un “short film” donde Jacobo Morales aparece junto a un sapo llamado “Concho” y muestran la transformación de la vida social y cultural de Puerto Rico por la llegada masiva de estadounidenses continentales a la isla, principalmente buscando un mejor clima y menos impuestos. En una escena Jacobo Morales entra en una cafetería y es atendido en inglés, está buscando comida típica de la isla y no encuentra todo lo que quería, además, ve como lo poco que compro tenía un precio muy elevado, plasmando, nuevamente, el fenómeno al que estamos haciendo referencia. 


Con esto, el artista quiso reflejar una realidad que muchas personas ven en sus pueblos, barrios o ciudades, durante todo el 2025 canciones de este álbum fueron usadas para criticar este problema a nivel mundial, incluso llegando a los parlamentos nacionales de varios países. En el caso de Costa Rica, el diputado de Frente Amplio, Ariel Robles, para hablar del problema de la gentrificación en el país centroamericano, usó la canción “Lo que le paso a Hawaii”, comentando en su discurso ante el resto de diputados que “esto pone sobre la mesa una problemática evidente, cosas tan sencillas como ir a la playa y descubrir que el camino que usabas para llegar ya no está, o que el lugar donde veías el atardecer ahora está ocupado por sillas y sombrillas que cobran por usar. Todo esto refleja un fenómeno de exclusión” (Ariel Robles, Asamblea Nacional de Costa Rica, 2025). 


Aunque el 2025 fue clave para hablar y entender el problema de la gentrificación, realmente ya se lleva un par de años comentando el tema y legislando al respecto. Uno de los casos más sonados y que marcó un antes y un después, fue la prohibición de la entrada de cruceros en la laguna y canal de Giudecca en Venecia en el año 2021, impulsado por la ciudadanía que, saliendo del confinamiento por la pandemia, comenzaron a manifestarse en contra del turismo masivo en la ciudad, lo que terminaría con un duro golpe a la industria de los cruceros en Venecia, posteriormente la ciudad tomaría otras medidas como el cobro de entrada para poder visitarla y restricciones al alquiler turístico. 


Nuevas prohibiciones

Otros ejemplos de este tipo de políticas las encontramos en ciudades como Nueva York, donde en 2023 se reguló el alquiler de corta estancia haciendo ilegal alquilar un apartamento entero, a menos que el anfitrión esté presente y se cumplan requisitos estrictos, como por ejemplo, la prohibición de alquilarlos por más de 30 días consecutivos, lo que eliminó de facto gran parte de los Airbnb de la ciudad.


En Países Bajos, específicamente en Ámsterdam, por ejemplo, a mediados de 2024 prohibieron la construcción de nuevos hoteles a menos de que otro sea cerrado. Casos como estos lo vemos también en Chile que a principios de 2025 también se limitaron los Airbnb con un incremento del IVA de hasta un 19% y la regulación de horarios y uso de zona comunes que pueden ser dictados por la comunidad de vecinos. 


En Colombia se inició este diciembre una tramitación de ley que también busca regular la actividad de los Airbnb obligando a formalizarlos en un registro nacional de viviendas turísticas, fórmula muy parecida a la que a mediados del 2025 se hizo efectiva en España donde la nueva regulación obliga a todos los alojamientos turísticos a estar en el NRUA (Registro Nacional). Esto sacó del mercado en septiembre a más de 53 mil pisos de uso turístico, además el gobierno ha multado a la plataforma de Airbnb con 75 millones de euros por incumplimientos de la legislación.


Manifestaciones en zonas gentrificadas

Sin embargo, este tipo de restricciones parecen insuficientes para una población que exige mayor disponibilidad de vivienda, lo que ha llevado a que el año pasado se llevarán a cabo manifestaciones contra el turismo masivo en varios puntos de España, como por ejemplo Cataluña, Baleares y Canarias, o en ciudades como Barcelona, las manifestaciones fueron apoyadas por grupos sociales como el Sindicato de Inquilinas. Por otro lado, en Canarias estas manifestaciones ya ocurrieron en 2024 para reclamar un cambio en el modelo turístico y económico de las islas, manifestaciones que en ambos años fueron las más multitudinarias del archipiélago en décadas, congregando a más de 50 mil personas. 


Recientemente para el caso de Canarias, se ha planteado por parte del ejecutivo nacional proponer en la Unión Europea la limitación de compra de vivienda a extranjeros en las islas, por su situación de región ultraperiferica. Esto en parte fue alentado por diferentes colectivos sociales que alertan de un colapso habitacional, para poner algunos datos sobre la mesa, por ejemplo, en el caso de Fuerteventura casi el 40% de la población es extranjera de origen europeo, siendo el perfil predominante de este colectivo italianos, alemanes e ingleses con alto poder adquisitivo que han llegado a la isla para teletrabajar, jubilarse o buscando un mejor clima, también en Tenerife vemos casos de chabolismo en el sur de la isla a escasos metros de grandes superficies hoteleras donde incluso viven en esa situación precaria trabajadores de dichos hoteles o apartamentos turísticos. 


Volviendo al otro lado del charco, la situación que hemos comentado anteriormente en México, también ha llevado a grandes manifestaciones en su capital, en julio de 2025 llegaron a causar disturbios en las calles ocasionando saqueos de comercios y dañando infraestructura en su mayoría de locales comerciales que los manifestantes consideraban como “germen de la gentrificación”. La convocatoria a manifestarse se volvió a repetir a finales de año, exigiendo mayor regulación del alquiler turístico, que en la Ciudad de México, hoy en día permite a un usuario alquilar hasta 6 meses una vivienda vacacional. Un analisis del Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America conocido como PNAS, arrojó datos impactantes que indican que entre el año 2000 y 2022, la asequibilidad de la vivienda en Ciudad de México se desplomó cuando los precios se cuadruplicaron y los ingresos de los mexicanos disminuyeron, haciendo que algunos vecindarios gentrificados multiplicaran ocho veces el precio de la vivienda, lo que ha contribuido a la aparición de zonas muy costosas y al desplazamiento de más de 23.000 familias de bajos ingresos cada año. 


Conclusiones finales

Las protestas contra la gentrificación en distintas partes del mundo expresan una demanda compartida y un interés por una mayor regulación, el derecho a habitar la ciudad frente a la mercantilización del espacio urbano está ocasionando el auge de nuevos movimientos que cuestionan decisiones que de momento estaban dictadas por el precio y la demanda, constituyendo así una respuesta política y social a un modelo que ha demostrado ser insostenible. La gentrificación adquiere por tanto una dimensión geopolítica debido a que nos redefine las relaciones de poder entre territorios, llevando a distintas regiones a depender de economías basadas en el turismo, ocasionando así que los barrios pierdan su función social. 


La ONU para 2025 registro 1.100 millones de turistas a nivel mundial, cifra que seguirá aumentando conforme crezcan las clases medias en los países en vías de desarrollo, por lo cual, es importante redefinir las ciudades y promover mayor legislación en un mundo cada vez más globalizado y digital donde la principal barrera ya no estará en las fronteras sino en tu economía, así mismo será importante tener un debate amplio e interdisciplinar sobre lo que queremos como sociedad, las economías basadas en el turismo y las zonas gentrificadas pierden identidad por la implantación de franquicias y comercios internacionales causando que muchas ciudades se vean iguales, encontrando las mismas cosas a donde vayas, por lo cual, llegados a este punto nos podríamos preguntar a nosotros mismos ¿Qué tan dispuesto estaríamos como sociedad en perder partes de nuestra cultura e identidad por entregarnos de lleno a la globalización, en pro del crecimiento económico?


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