top of page
  • Instagram
  • X
  • Threads

República Srpska y Milorad Dodik: el desafío secesionista que paraliza Bosnia y Herzegovina

  • Foto del escritor: Pablo Maroñas Pastor
    Pablo Maroñas Pastor
  • hace 3 días
  • 8 Min. de lectura

La República Srpska es un territorio ubicado en Bosnia y Herzegovina, que ocupa la zona norte y este del país. Su capital de iure es Sarajevo, mientras que, de facto, Banja Luka funciona como capital de la entidad. Pero este lugar tiene una cosa especial, y es que es la manzana de la discordia para el país eslavo, ya que, tras los acuerdos de Dayton, se aprobó la creación de esta entidad que condenaría al país a un estancamiento endémico, dificultando sus posibilidades de progresar como Estado unificado.


Contextualización Srpska y serbios

Desde tiempos otomanos, podemos ver cómo Bosnia se ha considerado como una región fronteriza. Esto ha propiciado que se fomentase el asentamiento de pobladores tanto turcos como originarios de Serbia, para de esta manera, poder hacer frente de manera efectiva a cualquier intento de invasión por parte de los reinos católicos fronterizos. Esto permitió que se crease en la región una importante comunidad serbia ortodoxa, ya que cabe recalcar que el Imperio otomano solo fomentaba la conversión religiosa, pero no la forzaba en términos generales de forma directa, por lo que estos pudieron mantener su fe ortodoxa.


Adelantándonos a la Segunda Guerra Mundial, podemos ver cómo el dominio ústaša simplemente buscó confrontar con las poblaciones serbias, ya que estas eran consideradas invasoras dentro de los territorios controlados por el Estado Independiente de Croacia. Esta situación puso a la población bosniaco-musulmana en una posición en la que, dado que no eran perseguidos, prefirieron mantener cierta neutralidad frente a las injusticias cometidas hacia los serbios. Esta ambigüedad fue tomada por el ideario nacionalista serbio como complicidad, lo que hizo que se guardase cierto rencor que acabó explotando con la independencia de Bosnia en 1992.


Cuando se buscó realizar el referéndum de autodeterminación para Bosnia, la población serbobosnia lo boicoteó, realizando uno propio a su vez para mantenerse en Yugoslavia. Esta disparidad de decisiones dio lugar a la creación de la República Srpska como representación de la población serbobosnia, que tenía como aspiración formar parte del proyecto de la Gran Serbia de Slobodan Milošević. Todo esto ocurrió de manera paralela al establecimiento del Estado de Bosnia y Herzegovina por parte de los bosníacos y los croatobosnios, sentando de esta manera un precedente que sería utilizado constantemente como baza por parte de las autoridades serbobosnias para poder obtener privilegios.


Una vez finalizada la guerra, y dada la cantidad de asesinados y desplazados —ya fuese de bosníacos o de croatobosnios que huían de las zonas controladas por los serbios, como de refugiados de la Krajina croata o serbobosnios de otras zonas del país—, la República Srpska se consagró como prácticamente un etnoestado serbio dentro de Bosnia. Eso sí, como en cualquier otra región de los Balcanes, y como ocurre también en la Federación de Bosnia-Herzegovina, los bosníacos y croatobosnios tienen garantizado cierto peso político dentro de Srpska.


Milorad Dodik y los socialistas de Srpska

Ahora bien, si hablamos sobre la política de la República Srpska, Milorad Dodik es sin lugar a dudas la figura más importante de la entidad. Dodik fundó la Alianza de Socialdemócratas Independientes y ha estado ocupando cargos en la República Srpska desde su creación. Ejerció el cargo de primer ministro de la entidad desde 1998 hasta 2010. Después se convirtió en presidente de la República Srpska desde 2010 hasta 2018, para luego pasar a ser el representante por parte de la población serbobosnia en la presidencia de Bosnia y Herzegovina hasta 2022, para luego ejercer un tercer mandato como presidente de la República Srpska hasta el año 2025, cuando fue destituido de su cargo debido a una orden de arresto judicial.


Durante todo este tiempo, Dodik ha seguido una estrategia de confrontación constante hacia las autoridades, ya fuesen estatales o, en el caso de cuando fue miembro de la presidencia, hacia sus iguales. Todo esto ha sido con el objetivo de dinamitar lentamente la autoridad que ejerce Sarajevo en la entidad, aprovechando además su posición de miembro de la presidencia de Bosnia y Herzegovina para poder mejorar sus relaciones personales con otros altos mandatarios.


Respecto a las propias acciones que ha empleado Milorad Dodik, caben destacar: la promoción de leyes locales que contradicen aquellas provenientes del Estado central; prohibir que ciertos cuerpos a nivel estatal operen en la entidad, como podría ser la policía, la fiscalía o tribunales; bloquear resoluciones que provengan del Alto Representante Internacional; o incluso; impulsar la creación de instituciones paralelas que reemplacen a aquellas que Dodik no quiere que se controlen desde Sarajevo. Todo esto ha creado ciertos precedentes que han permitido el establecimiento de una mayor independencia por parte de la entidad frente al Gobierno central de Sarajevo.


Todas estas acciones permitieron parcialmente a Dodik mantenerse en el cargo incluso una vez emitida la orden de arresto hacia el mandatario. De hecho, él mismo rechazó la autoridad que tenía el tribunal para arrestarlo, y han sido policías locales de Srpska los que han impedido que los cuerpos pertenecientes al Gobierno central arrestasen al mandatario. Es más, Milorad Dodik ha estado realizando dos movimientos estos últimos meses para poder acelerar la separación entre Sarajevo y Banja Luka: el primero es la aprobación de leyes locales que contradicen e incluso rechazan la autoridad que tiene Sarajevo en ciertas cuestiones; y, por otro lado, Dodik ha intentado promover la redacción de una nueva Constitución para la República Srpska, que ahora está en proceso de elaboración. En esta, se especula que se pueda buscar el establecimiento de un ejército, policía o incluso inteligencia propia.


De esta manera podemos ver cómo Dodik está buscando, a través de la confrontación con Sarajevo, una situación más favorable de cara a negociaciones con posibles socios, como podría ser la Unión Europea, ya que estas tácticas de coacción hacen que tanto Sarajevo como la Unión Europea sean más propicios a dar mayores concesiones a la entidad. Ahora bien, el hecho de que haya sido detenido no ha impedido que haya movido fichas dentro de su partido para poder encontrar al candidato idóneo que lo sustituya mientras no pueda presentarse a la presidencia.


Poster propagandistico de la Alianza de Socialdemocratas Independientes en Banja Luka, donde se puede ver el uso de la figura de Dodik para captar votantes
Poster propagandistico de la Alianza de Socialdemocratas Independientes en Banja Luka, donde se puede ver el uso de la figura de Dodik para captar votantes

Un reflejo del espejismo con Serbia

Antes de entrar en profundidad en cómo Dodik lleva a cabo la política internacional de la República Srpska, cabe aclarar que en los Acuerdos de Dayton se expresó que el Gobierno central de Sarajevo tiene la competencia exclusiva en política exterior, relaciones diplomáticas, comercio exterior, fronteras, cooperación internacional y tratados. Pero hay una cláusula que permite a las entidades establecer un tipo especial de relaciones bilaterales con aquellos Estados que lo consideren necesario, siempre y cuando no socave la soberanía de Bosnia y Herzegovina como Estado. En la práctica, esto permite a la República Srpska cierto grado de libertad para tomar decisiones paradiplomáticas.


De esta manera, la República Srpska cuenta con Serbia con un “Acuerdo Especial de Relaciones Bilaterales Paralelas”, donde se establece un consejo de cooperación e incluso coordinación política. El acuerdo ha permitido que representantes de ambos lados hayan realizado reuniones tanto formales como informales de manera constante, además de establecer misiones diplomáticas tanto por parte de Srpska en Belgrado como por parte de Serbia en Banja Luka y en Trebinje. Para Belgrado, este trato especial con la entidad permite al país obtener una gran influencia en Bosnia y Herzegovina y también dentro de la propia Srpska, mostrando cómo el poder blando serbio considera este territorio como parte del proyecto irredentista de Aleksandar Vučić del “Mundo Serbio”.


Ahora que nos focalizamos en el papel de Serbia y de territorios con ambiciones separatistas, es inevitable que se nos venga a la cabeza el caso de Kosovo. Esto nos es, a los internacionalistas, un ejemplo bastante claro –según la perspectiva y punto de análisis– ya que nos permite hacer una comparativa que las mismas autoridades de Srpska utilizan para justificar una posible secesión de Bosnia. Esto se debe a que en ambos casos nos encontramos con territorios que contaban con autonomía y en los que, en el caso de Kosovo, se promovió el derecho de autodeterminación (que la antigua Yugoslavia no concedía a Kosovo) después de una ocupación extranjera. Dodik justifica que, si Kosovo tiene derecho a ser considerado como Estado independiente por cuestiones étnicas, Srpska tampoco debería ser la excepción, propiciando que la posición de Bosnia y Herzegovina sea contraria a reconocer a Kosovo como Estado independiente, dado que esto podría propiciar un referéndum unilateral por parte de la República Srpska, apelando al mismo derecho de autodeterminación concedido a Kosovo.


El alcance de los tentáculos de Dodik

Ahora bien, Serbia no es el único Estado con el que Srpska busca materializar su diplomacia, ya que la entidad también es un peón fundamental para la Rusia de Putin, donde el mismo Dodik ha llegado a proclamar que tiene una relación de colaboración intensiva con Moscú en todos los campos. Aunque se pueden destacar dos ámbitos en los que ambos han cooperado de manera muy intensiva y que han beneficiado sobre todo a Srpska. Uno de estos es el campo de la seguridad, donde Moscú ha estado asesorando a Srpska para poder socavar la autoridad de Bosnia y Herzegovina con mayor efectividad, sobre todo en lo relativo a la cooperación entre cuerpos policiales. El segundo campo es el energético, donde Srpska ha firmado un acuerdo con Gazprom para que este se convierta en el principal proveedor de gas en la región. Por otro lado, es curioso cómo Dodik ha intentado internacionalizar la crisis institucional de Bosnia, buscando que Rusia promueva resoluciones en el Consejo de Seguridad que le favorezcan.


Otro aliado bastante inesperado de la entidad es la Hungría de Orbán, con la cual se han establecido unas relaciones sumamente favorables, llegando incluso a desplegarse unidades de la unidad antiterrorista húngara (TEK) en la entidad durante la crisis política en la que se buscaba arrestar a Dodik. Todo esto ocurrió sin el conocimiento de Sarajevo, ya que iban camuflados como civiles y entraron por la frontera serbia. Incluso se llegó a temer desde el Gobierno central que Dodik escapase a Hungría. Orbán tiene la intención de consolidar a Hungría como una potencia regional, y este tipo de acciones son una muestra clara de que, desde Budapest, se ve a la Srpska de Dodik como una pieza fundamental del poder blando húngaro en la región.


Aun así, Srpska también ha intentado mostrarse dispuesta a cooperar con Occidente. Esto se refleja cuando vemos que muchos de los consulados que tiene Srpska se encuentran en suelo europeo, occidental o aliado de la Unión Europea, como pueden ser Salónica, Bruselas, Stuttgart, Viena, Washington o Jerusalén. Pero, sobre todo, Dodik ha logrado diversificar bastante sus aliados más allá de Serbia; ya sea con Rusia, con China o con Hungría, que son considerados aliados de Banja Luka, simplemente intentando proyectarse en otros Estados aliados de Bosnia.


¿Hay esperanza de futuro?

Habiendo profundizado ya sobre cómo funciona la República Srpska y el peso que tiene Dodik en la entidad, toca comentar cómo han ido las elecciones que se celebraron recientemente el 23 de noviembre en la entidad. En estas elecciones se enfrentaban los socialdemócratas independientes de Dodik, los cuales en su tiempo estuvieron como observadores de los socialistas europeos, pero que en la actualidad se consideran un partido populista y prorruso, liderados por Sinisa Karan. Por otro lado, nos encontramos con el Partido Democrático Serbio, de carácter más conservador, igualmente nacionalista serbio, pero que curiosamente es más proeuropeo, liderado por Branko Blanuša.


Los resultados finales de las elecciones fueron muy ajustados, ganando los socialdemócratas con un 50,41 % de los votos, quedándose los demócratas serbios, siendo Blanuša un candidato prácticamente desconocido para la población serbobosnia, con apenas un 48,20 % de los votos. De todos modos, las elecciones no han estado exentas de polémicas, ya que los demócratas serbios han sugerido que ha habido fraude y han pedido que se repitan los conteos en varias ciudades serbobosnias, como Doboj. Como dato curioso, Orbán felicitó rápidamente a Karan por su victoria.


En conclusión, como podemos ver en los resultados de las elecciones, es muy poco probable que se cambie el rumbo que ha estado tomando la entidad serbia durante estos últimos años. Además, Dodik no va a pisar la cárcel, ya que, a pesar de haber sido acusado por conductas anticonstitucionales, llegó a un acuerdo con la fiscalía para simplemente pagar una multa y retirarse temporalmente de funciones políticas. Aun así, en teoría, hay nuevas elecciones en 2026, dado que las circunstancias por las que se celebraron votaciones este año se debieron a la crisis política. Por lo tanto, todavía hay posibilidades de que haya algún cambio de cara al futuro por parte de los posibles nuevos candidatos. Pero se nota cuál es la opinión predominante en la población serbobosnia, la cual parece apoyar este tipo de confrontaciones. Aun así, solo queda esperar al devenir del tiempo y ver cómo se desarrollan los acontecimientos.


Créditos foto: By Kremlin.ru, CC BY 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=132595689

Comentarios


Blog internacional

© 2025 Naciones en Ruinas. Todos los derechos reservados

bottom of page