Bután en la rivalidad geopolítica entre India y China: disputas territoriales, recursos estratégicos y equilibrio regional en el Himalaya
Cuando se busca información acerca de conflictos geopolíticos, siempre salen a relucir los casos más conocidos, ya sea por la fama de los estados involucrados, la capacidad de influencia del conflicto en la economía global o por la brutalidad de sus actos. No obstante, es necesario también tratar países y zonas geográficas que, a pesar de no gozar de tanta relevancia a nivel global, también comprenden conflictos (bélicos o no) que afectan a decenas o cientos de miles de individuos, los cuales merecen también no sólo la atención, sino también el estudio continuado de su situación. Este artículo versará acerca del papel geopolítico de Bután, un país que apenas llega a los 800.000 habitantes (Bután: Economía Y Demografía 2026, n.d.) y que, sin embargo, juega un papel crucial en las relaciones entre los dos países más poblados del mundo: India y China.
Las bases geográficas de Bután
A la hora de realizar un análisis geoestratégico de India y China los aspectos a observar suelen ser casi siempre los mismos: el desarrollo de armamento nuclear, la economía, el volumen de núcleos de población,etc. Sin embargo es necesario analizar también aquellos estados y poblaciones comprendidas en la zona del Himalaya. En esta zona se encuentran los estados de Nepal y de Bangladesh, los cuales, junto a la cordillera del Himalaya, ejercen de separación entre las dos grandes potencias del continente. Además, al norte del sistema montañoso se encuentran las regiones chinas del Tíbet y del Sinkiang, las cuales son zonas sensibles para la geopolítica china. Ambos territorios fueron adheridos a la nación china durante el siglo XVIII y mantienen una pugna por su independencia del gobierno de Pekín.
La geografía de la zona es clave para comprender las relaciones entre los estados que conforman la cordillera. La cordillera del Himalaya se estira a lo largo de 2.000 kilómetros, y son el origen de diversos ríos clave para la alimentación de las grandes poblaciones que están comprendidas en los territorios colindantes; estos sistemas fluviales son el Indo, el Ganges-Brahmaputra, el Mekong y el Yangtze (Alberca, 2015).
El transcurso de estos ríos es vital para el desarrollo humano, pues más de mil millones de personas son abastecidas gracias a los productos desarrollados a partir de estos cuerpos hidrográficos. Como se puede suponer, tal relevancia otorga a esta zona geográfica un alto valor geopolítico, el cual ha sentado las bases de las relaciones entre China e India y las relaciones de estos dos países con Bután.
Por ende, las características geográficas y la posición de Bután son clave a la hora de evaluar su relevancia geopolítica. Sirviendo como bisagra entre China y la India, este país es clave para acceder a los recursos hídricos que bañan la región; recursos que,como se verá más adelante, sustentan las relaciones entre Bután y la India. Adicionalmente, Bután sirve también como conector entre gran parte del territorio indio con su noreste, ya que a esta zona se accede desde el corredor de Siliguri (De Santayana, 2019).
Relaciones históricas entre Bután y la India
Las relaciones entre Bután y la India se han visto moldeadas desde que ésta última era una colonia del Imperio Británico. A finales del siglo XVIII el Imperio Británico buscó acercarse a Bután con el fin de asegurar el comercio con el territorio del Tíbet, aunque pronto esta relación se vería deteriorada. Durante el siglo XIX el gobierno de la India Británica buscó ampliar su capacidad de cultivo y de control, anexionando en 1841 los Duars (Nga et al. 2019). Esta zona,perteneciente en la actualidad a India, es un territorio de llanuras que sirven como entrada a Bután y ostenta una gran relevancia para el cultivo y el crecimiento económico.
Este suceso supuso una guerra entre Bután y la India Británica conocida como la Guerra de Duars o la Guerra de Bután, la cual se propagó desde 1864 hasta 1865; el tratado de Sinchula, por el queBután perdió el territorio de los Duars. En 1910 Bután decidió firmar un tratado con el Imperio Británico, el tratado de Punakha: con este tratado Gran Bretaña aumentaba su apoyo económico a Bután a cambio de que éste país se postulase del lado británico en materia de asuntos internacionales. Este tratado tenía como objetivo evitar la unión de Bután a China, ya que el último había realizado reclamos territoriales sobre el primero después de haber conquistado el Tíbet.
En 1949, dos años después de que India se independizase de Gran Bretaña, Bután firmó con India el Tratado de la amistad entre los dos países. En este texto de 10 artículos se remarcaba, entre otros aspectos, la paz continuada entre ambos gobiernos, la no interferencia de India en la política interna de Bután (a cambio de que éstos se dejasen guiar en materia de política exterior) y comercio libre entre ambos estados (Refworld - UNHCR’s Global Law and Policy Database, 2025). Este tratado fue renovado en el año 2007, reafirmando la cooperación entre ambos estados en los ámbitos de la economía, la geopolítica, la criminalidad y la seguridad (India-Bhutan-Treaty-07.pdf, n.d.).
Como se puede observar, las relaciones entre Bután e India se han basado en la cooperación entre ambos estados buscando asegurar el territorio frente a la expansión china. Esta unión ha ayudado además a Bután a obtener fondos monetarios para expandir su economía y buscar cierta independencia de India, aunque como se verá a continuación sigue existiendo una gran alianza (y una gran dependencia) de Bután hacia el país hindú.
Bután y la India en la actualidad
Hoy en día Bután y la India siguen manteniendo una estrecha relación política, aunque con una postura distinta por parte de Bután. El país se ha alejado de alzar la voz en las disputas entre India y China, tanto por la baja necesidad de decantarse por una de las dos potencias (ambas teniendo no sólo armamento nuclear, sino también unidades de ciberinteligencia de alto nivel y un gran poder económico) como por la creciente tendencia entre la población a estar abierto a unas relaciones más abiertas con ambas potencias (Shivamurthy, 2022). A pesar de ello, India sigue manteniendo su postura de alianza frente a China.
Cabe destacar también el papel que cumple la energía hidroeléctrica en las relaciones entre India y Bután. La geografía de Bután permite al país producir una gran cantidad de este tipo de energía, la cual tiene mucho valor para los planes de crecimiento económico de India, que mantiene diversos proyectos hidroeléctricos cercanos a la cordillera del Himalaya. Por ejemplo,durante una visita oficial del Primer Ministro de la India, Narendra Modi, se anunciaron diversos proyectos futuros, como la construcción de dos tramos de ferrocarriles (las líneas Kokrajhar-Gelephu y Banarhat-Samtse) y la inauguración del proyecto hidroeléctrico Punatsangchhu-II, cuya capacidad de producción asciende a 1.020 megavatios (Sentinel Digital Desk, 2025).
En el plano económico es vital destacar el gran papel de la India sobre la economía butanesa. En la actualidad la India supone un 81,6% de las importaciones totales de Bután (unos 1,17 mil millones de dólares) y un 94,5% de las exportaciones (que ascienden a 436 millones de dólares). Entre las exportaciones se encuentran el hierro y el acero (que suponen un 44,6% de las exportaciones totales hacia la India), productos relacionados con la sal, azufre, cemento, lima, piedra y yeso (21,5%) y, sorprendentemente, aeronaves (22,4%). Este último producto resulta llamativo puesto que no existen fuentes que esclarezcan la existencia de fábricas de aeronaves en Bután, más específicamente del producto “Avión de ala fija, peso no late>15.000 kilogramos” que aparece como gran parte de la exportación de aeronaves de Bután (Bhutan (BTN) Exportaciones, Importaciones Y Socios Comerciales | Observatorio De Complejidad Económica, n.d.). Además, Bután importa una cantidad parecida, en cuanto a valor de comercio, de este mismo producto con India: 79 millones de dólares de importaciones frente a 97,2 millones de dólares de exportaciones. Es por esto que se puede pensar que existe una cierta relación, presumiblemente a nivel militar, entre Bután y la India que facilita el movimiento entre estos productos.
Relaciones históricas entre Bután y China
Al centrar la mirada en China, observamos que las relaciones históricas han sido claramente más complejas que con la India. China ha mantenido aspiraciones sobre parte del territorio butanés reclamándolo como suyo y desplegando ese mismo territorio como perteneciente a China en mapas de diversas épocas durante los años 50 y 60. Bután, como forma de reacción, decidió restringir tanto sus fronteras como su comercio con la zona del Tíbet (Dorji & Thomas, 2024). Además, la no invasión de China en el territorio butanés durante la guerra chino-india pareció sentar las bases de un respeto por parte de China a la soberanía de Bután.
En los años 80, Bután decidió reabrir las negociaciones con China. Desde 1984 hasta 1988 llegaron a varios acuerdos relacionados con las fronteras entre ambos países, aunque China intentó aún así negociar parte del territorio de Bután ofreciendo las regiones del valle de Pasamlung y Jakarlung a cambio de control sobre la zona de Doklam; dicha oferta fue rechazada por el gobierno de Bután debido a la importancia que la región de Doklam, localizada al oeste, posee con respecto a la seguridad de India (Shivamurthy, 2022).
Posteriormente, China y Bután llegaron a un acuerdo (conocido como el Acuerdo de 1998) en el que China reconocía la soberanía de Bután y su integridad territorial. Bután, por su parte, se ha mantenido a favor de la política de una sola China, apoyando esta causa en el ámbito internacional; es por ello que Bután ha votado en contra de la entrada de Taiwán a la Organización de las Naciones Unidas, además de no realizar comentarios algunos acerca de la integridad territorial de la región del Tíbet.
Bután y China en la actualidad
En la actualidad la política territorial y el debate fronterizo siguen siendo los ejes de las relaciones entre China y Bután, pues el gigante asiático no ha cesado en sus intentos de expandir su territorio por la cordillera del Himalaya. Se han reportado construcciones de asentamientos e infraestructuras chinas en territorio butanés los cuales, sumados a movimientos del Ejército Popular de Liberación, han formado la política de China con respecto a dicha expansión (Dorji & Thomas, 2024). Esta política se ve arropada por la creación de la Ley de Fronteras Terrestres en 2021,la cual respalda los movimientos de tropas chinas para asegurar las zonas en disputa.
China ha estado reclamando varios territorios pertenecientes a Bután desde principios de siglo. Pekín ha puesto sus ojos sobre las zonas de Beyul Khenpajong y el Valle de Menchuma, localizadas al norte; la meseta de Doklam y el Corredor de Siliguri, al oeste; y de forma más sorprendente el Santuario de Vida Silvestre de Sakteng al este, siendo éste el primer reclamo sobre un territorio butanés localizado en dicha área.
En cuanto a las relaciones económicas, son dispares, a la vista, comparado con India. China apenas importa productos de Bután (tán solo un mísero valor de importaciones de 41,9 mil dólares, un 0,01% de las exportaciones totales de Bután). Aún así Bután importa de China por un valor total de 68,8 millones de dólares (Bhutan (BTN) Exportaciones, Importaciones Y Socios Comerciales | Observatorio De Complejidad Económica, n.d.), siendo el tercer mayor importador de Bután solo por detrás de Singapur (115 millones de dólares) y la India (1,17 mil millones de dólares).
Conclusiones
La localización geoestratégica de Bután supone un punto clave para las aspiraciones geopolíticas tanto de India como de China. Por un lado, los recursos hídricos de la zona del Himalaya son vitales para India, que los necesitan para alimentar a su población y generar energía para aumentar las capacidades productivas del país; China, por su parte, aspira al control de estas aguas para ejercer un poder sobre la seguridad energética de la zona que le permita no sólo crecer como estado, sino también entorpecer el crecimiento de India como nueva potencia regional. Por otro lado, es sabido que China mantiene una política de una sola China que que aspira a mantener el control sobre diversos territorios que reclaman como suyos (Taiwán, el Tíbet, o los ya mencionados pertenecientes en la actualidad a Bután); el control de estos territorios no sólo aportará a China una mayorposesión de población y de recursos estratégicos, sino que además les servirá como muestra de poder frente al resto de estados, sentando las bases de un expansionismo chino que podría tener como objetivo final la hegemonía mundial, con el riesgo de que se origine una hipotética trampa de Tucídides con Estados Unidos.
Bután se encuentra en una posición incómoda, puesto que la amenaza del expansionismo chino ha arrojado al país butanés a las manos protectoras de la India,que a su vez busca controlar la proyección exterior de Bután y sus recursos hídricos para abastecer a su población y a sus empresas. Sin embargo, es la salida más factible para Bután: el enfrentamiento con China sería un esfuerzo fútil, pues el gigante asiático no tendría ningún problema en doblegar militar y económicamente a Bután en caso de conflicto; de hecho, el Tíbet es una prueba de ello,y con respecto a la isla de Taiwán ésta sigue la política de disuasión implementada por Bután, aunque su aliado en este caso son los Estados Unidos y el bloque occidental.
Aun así ésto genera una dependencia extremadamente alta de Bután con respecto a la India: a nivel de comercio y de inversión, Bután depende única y exclusivamente de ellos, por lo que cualquier intento de reducir dicha dependencia podría conllevar consecuencias desastrosas para la economía de Bután. También se puede suponer que existe una estrecha relación militar entre ambos estados. El comercio de aeronaves podría ser una vía de cooperación militar proveer a Bután de armamento y vehículos de combate que sirvan de disuasión en caso de que el Ejército de Liberación Popular tome un puesto de avanzada sobre los territorios butaneses deseados por China.
Bután está destinado, para lo bueno y para lo malo, a permanecer como uno de los aspectos más candentes en las relaciones entre China e India. La necesidad por el acceso a su territorio puede otorgar grandes beneficios económicos (la inversión India) y, a su vez, generar un peligro constante de conquista (por parte de China) que le obliguen a decantarse, tarde o temprano,por uno de los contendientes. Debido al rápido crecimiento económico de China y a sus aspiraciones hegemónicas, parece ser que, de momento, Bután puede respirar tranquilo gracias a su estrecha relación con India.
No obstante, la amenaza del gobierno de Xi Jinping podría llegar a materializarse en el momento en el que el foco de la política china vire hacia una doctrina más regional en vez de una ambición global. Hasta entonces, Bután seguirá siendo un estado clave en la diplomacia entre las dos grandes potencias del continente asiático.





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