Las Islas Canarias en la geopolítica global: historia, poder estratégico y disputas internacionales
- Octavio Jesús Lorenzo Hernández

- hace 6 días
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Canarias es uno esos lugares que cuando se investiga ligeramente, te impresionas de la riqueza cultural e histórica que posee, aunque podríamos pasar horas hablando de las islas, hoy hablaremos sobre la geopolítica del archipiélago, en este sentido, no podemos entender el contexto actual de las islas si no miramos su pasado, por eso en el siguiente artículo haremos un recorrido a través de la historia y veremos cómo las islas han tenido un papel fundamental en el desarrollo de grandes acontecimientos no solo de España sino del mundo.
En primer lugar, es incomprensible la importancia de Canarias a lo largo de la historia y en la geopolítica actual sin entender su posición geográfica tan privilegiada, el archipiélago se encuentra frente a las costas del noroeste africano y pertenece a una región llamada la Macaronesia que engloba a las islas volcánicas de Cabo Verde, Madeira, las Azores, las Islas Salvajes y Canarias, territorios con flora y fauna similares que siempre han estado conectados a través de las rutas marítimas y constantes migraciones. Para poner en perspectiva lo lejos que se encuentran las islas del territorio español, Fuerteventura está a solo 95 km de Marruecos, mientras que la distancia que hay entre Canarias y la España continental es de más de 1300 km.
Los primeros registros que hay de Canarias proceden del mundo clásico, autores como Plinio el Viejo, Estrabón y Pomponio Mela describían unas islas en el extremo occidental del mundo conocido, a las que llamaban “Islas Afortunadas", la ubicación exacta no siempre era clara pero se sabía de la existencia de estas para los griegos y romanos, las cuales eran territorios cargados de mitología, asociados a paraísos, leyendas y héroes. En el 2012 en el islote de Lobos, ubicado entre Lanzarote y Fuerteventura se comenzó con la excavación de un yacimiento arqueológico donde se ha descubierto evidencia de un asentamiento romano, que de momento, es el único de este tipo en el archipiélago y que da pruebas concluyentes que al menos durante un tiempo, los romanos estuvieron dando vueltas por las islas.
Un dato curioso es que durante mucho tiempo los historiadores pensaron en Canarias como el sitio que relataba Platon en la famosa historia de la ciudad perdida de la Atlántida, ya que eran las islas conocidas por los romanos más alejadas del imperio. En este sentido podemos decir que hasta 1402, que fue cuando inició el proceso de conquista del archipiélago por parte del Reino de Castilla, Canarias no había entrado de lleno en las lógicas geopolíticas globales ya que los pueblos aborígenes de las islas vivían aislados del resto del mundo con una cultura e identidad propias, aunque vinculados genética y lingüísticamente con el pueblo bereber o amazigh del norte de áfrica, pero sin evidencia concluyente de que los aborígenes de las islas hicieran viajes frecuentes al áfrica continental.
Como mencionamos anteriormente, con el avance de la navegación europea durante la Baja Edad Media, la mirada de reinos como Portugal y Castilla se dirigió hacia el Atlántico, por tanto, Canarias representaba un objetivo claro ya que su posición permitía controlar rutas marítimas, abastecer naves y abrir nuevas esferas de influencia. Durante el siglo XIV y XV, Portugal y Castilla disputaron activamente la dominación del archipiélago, ya que para Portugal, el control de Canarias era coherente con su expansión hacia Madeira, Azores y la costa africana y para Castilla, significaba asegurarse una plataforma desde la que proyectar su influencia atlántica y comercial.
La pugna diplomática alcanzó uno de sus puntos finales con el Tratado de Alcáçovas-Toledo de 1479, en el que Castilla consolidó su soberanía sobre las islas a cambio de reconocer la expansión portuguesa en el Atlántico sur, como por ejemplo, a Cabo Verde, este fue el primer gran tratado internacional que dividió zonas de influencia oceánica entre potencias europeas, anticipándose al más conocido Tratado de Tordesillas de 1494, sin embargo, la corona de Castilla no lo tuvo fácil para tener el control total de las islas ya que hasta 1496 no tuvieron el dominio total de la isla de Tenerife debido a la resistencia aborigen, población que terminó siendo masacrada a lo largo de casi un siglo de conquista.
Para cuando en 1492 Cristóbal Colón zarpó rumbo al nuevo continente, hizo escala durante el viaje en Gran Canaria y La Gomera, razón por la que esta última se le suele llamar la isla Colombina, debido a que fue el último puerto donde Colón desembarcó antes de llegar a América. Con el tiempo, el archipiélago se volvería parte fundamental de está ruta ofreciendo instalaciones de reparación, agua, alimentos y un clima ideal para lanzar expediciones hacia el oeste, volviendolas una parada obligatoria para todo barco con rumbo al Caribe, a las costas de Sudamérica o a las colonias del Golfo de México, esto hizo que ciudades de las islas como Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria o La Laguna prosperaron gracias a este intenso tráfico oceánico.
Precisamente por su importancia estratégica, Canarias fue objetivo recurrente de ataques piratas, corsarios y potencias europeas rivales como fueron los ingleses, holandeses y franceses que intentaron en varias ocasiones controlar o saquear las islas, una de las batallas más famosas fue la derrota en Santa Cruz de Tenerife del almirante Nelson de la marina británica en 1797. En este punto no vamos a parar mucho, porque las historias de piratas e intentos de conquistas de Canarias en la época dorada de la pirateria dan para otro artículo, sin embargo, recomendamos a los lectores investigar sobre la vida del pirata Amaro Pargo, el cual fue un corsario de la corona española, contemporáneo al famoso Barbanegra, con una historia y leyenda que no decepcionan, inclusive, la compañía de videojuegos Ubisoft, hizo una investigación histórica exhaustiva de Amaro Pargo para la entrega de su juego “Assassins Creed IV: Black Flag” en el año 2013.
Estas conexiones de Canarias con América también se vieron reflejadas en los grandes flujos migratorios que surgieron desde el siglo XVI hasta bien entrado el XX donde miles de canarios emigraron principalmente al caribe a países como Cuba, República Dominicana o Venezuela, las primeras olas fueron impulsadas por las políticas colonizadoras que incentivaban el poblamiento de territorios estratégicos del imperio español , así como la búsqueda de oportunidades en el nuevo mundo. Sin embargo, la ola migratoria más reciente y la que sigue en el imaginario colectivo de los y las canarias fue la que ocurrió después de la guerra civil española, ya que se estima, que solo en Venezuela para 1958 había llegado al país más de 62 mil canarios, creando la mayor diáspora de isleños en américa.
No es por nada que a Venezuela, se le sigue llamando en Canarias la “octava isla” haciendo honor al refugio que dio a todos los isleños que hicieron el país su hogar, en este sentido, hoy en día en las islas ha llegado un importante retorno de hijos y nietos de canarios que se quedaron en Venezuela y ahora por la situación actual del país hispanoamericano están buscando emigrar a las islas. Los datos más actuales del ISTAC (Instituto Canario de Estadística) nos arroja que los venezolanos son la población extranjera más grande en Canarias con más de 83 mil personas, seguidos de los cubanos y colombianos, lo que evidencia el impacto de los flujos migratorios en décadas anteriores de las islas a sudamérica y el caribe.
La huella del pueblo canario en América es imborrable en aspectos como el habla y la cultura, además, muchos canarios trabajaron en plantaciones y aportaron formas de cultivo y de riego innovadoras para algunas zonas, esto hizo que la diáspora canaria se integrará profundamente en estas sociedades, a veces manteniendo vínculos identitarios que sobrevivieron generaciones, lo que hace que muchas familias latinoamericanas reconozcan hoy sus raíces isleñas. En algunos espacios, especialmente en Cuba y Venezuela, los emigrantes canarios comenzaron a articular discursos identitarios propios sobre la especificidad cultural de Canarias, ideas que más tarde alimentarían los movimientos nacionalistas en el siglo XX.
Estos movimientos identitarios tuvieron su momento álgido a partir de los 60´s cuando se estaban llevando a cabo procesos de independencia y descolonización en África, sumado a movimientos revolucionarios en américa como fue el caso de Cuba, isla que como mencionamos anteriormente tenía una importante población canaria, incluso José Martí, líder de la guerra de independencia de Cuba era hijo de canarios. Por ello, Martí siempre hablaba de las islas en sus discursos, dirigiéndose a los isleños siempre que podía, a los cuales les decía que era un pueblo que estaba “oprimido como nosotros”, discurso que podríamos enmarcar en un nacionalismo temprano.
En este sentido, una de las figuras más conocidas del independentismo canario es Antonio Cubillo, fundador del MPAIAC (Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario) una agrupación política que terminaría siendo considerada como organización terrorista por una serie de atentados con bomba que realizaron a lo largo de la década de los 70´s. Cubillo desde el exilio en Argelia defendió en foros internacionales, incluso en la Organización para la Unidad Africana, que Canarias era un territorio africano bajo dominación europea lo que posicionó la cuestión canaria en debates sobre descolonización y dio otro escenario político convulso en España durante la época de la transición.
El escenario del independentismo en Canarias es interesante analizarlo en el contexto internacional ya que a diferencia de otros movimientos nacionalistas en España como el Vasco o el Catalan, hubo una discusión seria respecto al tema en organismos internacionales como el comité de liberación de la Organización para la Unidad Africana, donde Argelia en 1978 planteó apoyo logístico y económico al MPAIAC, así como el envío de una comisión de investigación a las islas, esto sólo 3 años después de la pérdida de España del Sáhara Occidental por la ocupación marroqui del territorio.
Sin embargo, el auge de movimientos independentistas en Canarias no fue lo único que ocurrió en las islas en el siglo XX, no podemos hablar de estas décadas sin mencionar el franquismo y los nazis. En este sentido, a veces es interesante imaginar si la guerra civil española hubiera sucedido como ocurrió si a Franco no lo hubieran destinado a Canarias como comandante militar ya que desde las islas tuvo más facilidades para organizarse y partir a Marruecos para ponerse al frente de las tropas sublevadas del Ejército de África, dichas tropas que Franco conocía muy bien por sus años en activo en el territorio.
Durante el franquismo, Canarias ocupó un lugar relevante en la política militar española, las islas funcionaron como zona de destierro interno para opositores políticos y personas que no eran del agrado del régimen, así por ejemplo, encontramos en Fuerteventura un campo de concentración unico en todo el país construido en Tefía para hombres homosexuales que fue legalizado por la modificación en 1954 de la Ley de vagos y maleantes. Las islas también sirvieron como refugio para los aliados del régimen, en Fuerteventura en la península de Jandía, vivió Gustav Winter, un ingeniero que Reino Unido consideraba como espía de los nazis que se sabe que colaboró con la llegada de submarinos y barcos alemanes al puerto de Las Palmas, además, a lo largo de la guerra diversas aeronaves de origen alemán tenían permitido aterrizar en los vastos terrenos que Winter tenía a su propiedad.
Con la llegada de la democracia y la integración de España en la Unión Europea y la OTAN, Canarias adquirió un lugar renovado en un nuevo marco geopolítico, en este sentido, la apertura a la UE consolidó las islas como uno de los principales atractivos turísticos en Europa, convirtiéndolo en la principal actividad económica de las islas, representando un porcentaje muy significativo del PIB regional, este crecimiento económico que trajo el turismo entre los 70´s y los 90´s produjo una gran ola de capital extranjero que cambió por completo zonas como el sur de Tenerife y Gran Canaria con grandes cadenas de hoteles y multinacionales, un ejemplo de esto son empresarios como Wolfgang Kiessling fundador de Loro Parque, uno de los zoológicos más grande de Europa ubicado en Puerto de la Cruz, el cual también es dueño de Siam Park, un parque acuático ubicado en el sur de Tenerife en Costa Adeje, el cual, es el más grande de Europa y bate varios récords mundiales. El impacto del turismo en las islas se entiende mejor si se observan los abrumadores datos de visitantes, ya que para 2024 la cantidad de turistas casi supera los 18 millones, es decir, 9 veces más personas que la población total de Canarias, para ponerlo en contexto, hay que pensar que solo Tenerife tuvo en dicho año más turistas que Brasil.
Un dato bastante revelador del poder geopolítico de canarias es su importancia militar, ya que cuando España entró en 1982 en la OTAN el artículo 5 de defensa colectiva contemplaba a las islas dentro de la alianza por encontrarse al norte del Trópico de Cáncer, sin embargo, España no pudo incorporar las ciudades de Ceuta y Melilla al pacto ya que se argumentó que su ubicación dentro de África continental no es concebida en los tratados internacionales de la OTAN. En este sentido, España mantiene en las islas una intensa actividad militar, en Gran Canaria, por ejemplo, encontramos la Base Aérea de Gando la cual es una de las más grandes e importantes de la Fuerza Aérea Española y es única por la gran variedad de aeronaves que operan en esta.
Las islas también son importantes para organismos como la ONU, que en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria, el Programa Mundial de Alimentos tiene uno de los centros logísticos más grandes del mundo desde hace más de 10 años, desde donde se distribuyen alimentos a países principalmente del África Occidental, además, Canarias se considera como punto seguro para investigar de cerca dinámicas del continente africano que afectan directamente a Europa como pueden ser los golpes de Estado que se han estado llevando a cabo en la zona del Sahel y que pueden causar una mayor presión migratoria hacia el continente europeo.
En este sentido, cuando hablamos de conflictos con nuestros vecinos, Canarias vive constantemente discusiones con Marruecos sobre los límites de las aguas territoriales, uno de los periodos más complicados se vivió en 2024 cuando el Tribunal de Justicia de la UE tumbó los acuerdos comerciales de agricultura y pesca entre la Unión Europea y el Reino de Marruecos por considerar que ambos se celebraron sin el consentimiento del pueblo del Sáhara Occidental, esto en línea con una sentencia del Tribunal General de la UE en 2021, esto supuso la suspensión de la actividad, algo que afecta especialmente a España, ya que 92 licencias de barcos que faenaban en la zona son de bandera española.
Este problema con las aguas territoriales es complicado de explicar ya que cuenta con muchos matices que los países usan a su favor dependiendo del contexto, por ejemplo, la Organización Marítima Internacional dice que las aguas donde un país tiene pleno derecho son las que se extienden hasta las 12 millas de sus costas, Canarias aunque es un archipiélago, al no ser un país, la ONU no incluye las aguas interiores de las islas como territorios marítimos de pleno derecho de España, lo que implica que un barco mercante o de cualquier tipo puede cruzar libremente las aguas interiores de Canarias mientras que dicha nave no se aproxime a 12 millas de cualquier costa, este es un conflicto que poco se conoce, pero que se lleva décadas luchando ante los organismos internacionales.
Por lo cual, no es lo mismo la jurisdicción que tiene un país sobre las aguas cercanas a sus costas y las zonas económicas exclusivas, esta área se extiende desde sus costas hasta las 200 millas náuticas que dan derechos económicos sobre el uso de dichas aguas al país, el problema comienza cuando dos o más países tienen su ZEE dentro de la de otro. La ZEE de Canarias entra en la de Marruecos y viceversa, con los acuerdos comerciales de pesca entre la UE y Marruecos existía un diálogo entre ambas partes sobre lo que se pretendía hacer en dichas aguas, al romperse, el gobierno marroquí ha comenzado a tomar decisiones de forma unilateral en la zona, lo que genera un panorama complejo para el futuro ya que Marruecos reclama poder explotar las tierras raras y minerales que se cree que hay en el Monte Tropic, el cual es una cadena de montes submarinos que entran dentro de la ZEE de Canarias y que Marruecos sólo es capaz de reclamar porque considera de facto las aguas del Sáhara Occidental como suyas.
En este sentido, Canarias no escapa de las luchas de poder entre Estados Unidos y China, el archipiélago es la región de España que en los últimos años ha sido visitada más veces por los presidentes chinos, solamente Xi Jinping ha visitado las islas en tres ocasiones desde que está en el poder, la última visita la hizo en 2024, como escala en el viaje posterior que tendría a Perú. Esto aunque pueda parecer raro, en realidad tiene toda la lógica del mundo, ya que el gigante asiatico tiene mas negocios en Canarias de lo que uno piensa, un ejemplo de esto es que en Las Palmas encontramos una de las sedes de la Corporación Nacional de Pesca de China, que es la empresa estatal encargada de operar en altamar, teniendo parte de la flota pesquera de la compañía en el puerto de la ciudad, donde sus buques parten hacia las costas de otros países para pescar, muchas veces de forma ilegal.
China no reduce su negocio solo a la pesca, ya que en 2024 la terminal grancanaria de contenedores Opcsa, propiedad de la compañía de cruceros MSC, firmó un contrato con el fabricante chino ZPMC para incorporar dos nuevas grúas de muelle a sus instalaciones, lo que convierte al país en un socio estratégico para el desarrollo de infraestructura en Canarias, también los chinos han invertido grandes cantidades de dinero en el turismo, por ejemplo, la cadena de hoteles Radisson, es propiedad del fondo chino Jin Jiang International desde 2018, esta multinacional ha comprado en los últimos años hoteles sobretodo en Gran Canaria, lo que convierte a China en el quinto suministrador de bienes y mercancías en las islas, en este sentido, el gobierno chino sabe que Canarias es un punto estratégico para crecer y ampliar sus rutas comerciales, así como expandir sus negocios hasta África y América.
Para concluir, podemos decir que Canarias es un reflejo de cómo territorios tan pequeños pueden condicionar grande eventos históricos, desde los romanos que las imaginaron como un paraíso hasta los turistas que cada año aterrizan en sus aeropuertos, su valor geopolítico no ha disminuido, ha cambiado de forma a través de los siglos, siendo en el pasado escala obligada de galeones, luego objetivo de imperios, después origen de migrantes que transformaron sociedades enteras y hoy pieza esencial en el equilibrio estratégico europeo y ubicación clave para las nuevas lógicas comerciales. La imagen de Canarias como un lugar apacible y ajeno oculta una realidad muy distinta, el pueblo canario ha vivido transformaciones profundas, tensiones políticas, migraciones, disputas y cambios constantes que han moldeado su identidad.
Lejos de ser un territorio tranquilo, Canarias ha sido siempre un espacio en movimiento, abierto al exterior y condicionado por su posición estratégica, donde queda mucho por ver en su papel frente a cuestiones clave como son el Sáhara Occidental, la migración venezolana y las consecuencias de un conflicto directo entre Venezuela y Estados Unidos, así como, la muerte de Mohammed VI en un futuro próximo y el aumento de migración desde el continente africano en la ruta canaria, sin mencionar, el interesante papel que las islas están teniendo ahora mismo en el mundo de la música, con grandes artistas saliendo del territorio, que están generando un importante soft power –al ya propio de las islas–, especialmente en las relaciones culturales entre latinoamérica, Europa y las islas.







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